La calificadora Standard & Poor’s considera que la Administración de Querétaro mantendrá un perfil fiscal sólido durante los siguientes dos años
Gonzalo Flores
La administración estatal de Querétaro mantiene perfil crediticio sólido pese a la reducción de transferencias federales y a la limitada flexibilidad presupuestaria que se mantiene desde el Gobierno federal.
De acuerdo con la calificadora Standard & Poor’s (S&P), el 21 de octubre ratificó las calificaciones crediticias de largo plazo en escala global de ‘BBB’ y en escala nacional de ‘mxAA+’ para el estado de Querétaro, por lo que la perspectiva estatal se mantiene estable.
Con este parámetro, la S&P considera que la Administración de Querétaro mantendrá un perfil fiscal sólido durante los siguientes dos años, pues, además, presenta una decreciente carga de deuda y una liquidez adecuada.
Standard & Poor’s considera que el efectivo acumulado del Estado será suficiente para cubrir su plan de infraestructura y servicio de deuda.
Por lo tanto, destacan que no esperan que contraiga nueva deuda en los siguientes años. Además, prevén que la economía de Querétaro continúe creciendo más rápido que la de la media nacional, aunque la disminución de la confianza del sector privado podría retrasar las inversiones privadas y derivar en un menor crecimiento que en el pasado.
Notas crediticias dependerán de eficiencia de recursos: calificadora
Dentro del escenario positivo proyectado para el estado de Querétaro por parte de la empresa Standard & Poor’s Global Ratings, se señala que podría incrementar la calificación positiva de la entidad en los siguientes dos años «si observamos una menor dependencia de las transferencias federales, lo cual reduciría la vulnerabilidad de Querétaro al desempeño del Gobierno nacional», indican.
Adicionalmente, las calificaciones del Estado subirían si mejora la evaluación del marco institucional en el que operan los estados en México, aunque no consideran que esto se presente en los siguientes dos años.
Las calificaciones crediticias del emisor en escala global de ‘BBB’ y en escala nacional de ‘mxAA+’ de Querétaro, reflejan la opinión de la empresa medidora sobre la «experimentada y prudente administración financiera, que ha llevado adelante políticas que se han traducido en un desempeño fiscal robusto, un nivel de deuda decreciente, y la acumulación de reservas en efectivo».
No obstante, se menciona que el marco institucional en evolución y desbalanceado en el que operan los estados en México y su producto interno bruto (PIB) per cápita, que es menor al de sus pares a nivel mundial, continúa pesando sobre las calificaciones que se otorgan.
La calificadora considera que la Administración 2015-2021 de Querétaro, se ha comprometido a mantener políticas fiscales prudentes, lo que debería mitigar la reducción a las transferencias del gobierno federal y preservar su sólido desempeño fiscal.
El Estado se beneficia de una administración financiera con experiencia, con un historial de una eficiente gestión de ingresos y gastos, y la capacidad para implementar medidas correctivas.
Al mismo tiempo, señalan que el gobierno ha mostrado voluntad para abordar cuestiones estructurales como la carga por las pensiones, al aprobar una reforma de pensiones poco después de asumir el cargo. En ese sentido, las políticas del Estado abarcan un marco de mediano a largo plazo.
Otro de los puntos destacados, es que Querétaro ha establecido un modelo de crecimiento denominado ‘Triple Hélice’, en el cual el gobierno del Estado, representantes académicos y de la industria, diseñan en conjunto la estrategia de desarrollo.
«La política ha tenido éxito en los últimos años al atraer inversión al sector manufacturero, así como a los servicios y economía del conocimiento. En este sentido, esperamos un crecimiento sostenido en la economía del Estado, a pesar de la caída de la confianza del sector privado en México», afirma la calificadora.
Otro estimado que se calcula alcanzará la entidad al cierre del año, es un Producto Interno Bruto (PIB) per cápita será de 13 mil 072 dólares en 2019, mayor al promedio nacional que es de 10 mil 041 dólares.
Al igual que el resto de los estados del país, Querétaro opera bajo un marco institucional que la calificadora considera en evolución y desbalanceado, por lo que la previsibilidad del sistema, el balance general de ingresos y gastos, la transparencia, la rendición de cuentas y el respaldo del sistema, reflejan que existe margen de mejora adicional, y actualmente representan un obstáculo, que comparten los estados para las calificaciones.
Se espera que Querétaro presente superávits operativos de 4.4 por ciento de los ingresos operativos en promedio durante 2019-2021; una disminución con respecto al 6.3 por ciento registrado en 2015-2018.
Esto se deriva principalmente de la reducción en las transferencias no automáticas del gobierno federal, pues más de 80 por de los ingresos de Querétaro están relacionados con las transferencias federales, lo que limita la flexibilidad de su presupuesto.
No obstante, Querétaro implementa activas políticas de ingresos para hacer que la recaudación fiscal sea más eficiente. Asimismo, los prudentes controles de gastos y los límites al crecimiento del gasto en personal que establece la Ley de Disciplina Fiscal, deberían mantener bajo control los gastos operativos del Estado.
La ejecución de proyectos de infraestructura en los primeros tres años de la administración ha sido baja, lo que se ha traducido en la acumulación de reservas en efectivo que son equivalentes a 17 por ciento del presupuesto anual de Querétaro.
En el escenario base de S&P, esperan que las obras públicas se aceleren en los últimos años de la administración, ya que el Estado
concluirá con los proyectos iniciados. Las obras públicas abarcarán principalmente autopistas, transporte público e infraestructura para educación y salud. Con estos supuestos, se proyectan déficits después de gasto de capital, menores a 2 por ciento del total de sus ingresos.
Consideran también que la reforma de pensiones que Querétaro aprobó en 2015 tuvo éxito en estabilizar los costos de las pensiones, incluso sin haber establecido aportaciones formales.
Los costos relacionados con las pensiones representarán menos de 2 por ciento del presupuesto anual del Estado en los próximos diez años.
Además, la actual administración busca terminar su mandato sin deuda mediante la realización de pagos de amortización anticipada en 2019 y 2021. A junio de 2019, la deuda de Querétaro era de 411 millones de pesos, la cual estaba conformada por un crédito a largo plazo garantizado por 12 por ciento de las transferencias de participaciones fiscales de Querétaro.
«Debido a años de cautelosas políticas fiscales, la posición de liquidez del Estado es fuerte. El efectivo libre promedio reportado cubrirá alrededor de 20x (veces) el servicio de la deuda del Estado durante los siguientes 12 meses».
No obstante, S&P considera que las altas necesidades de fondeo para infraestructura y servicios básicos, aunadas a la potencial volatilidad en las transferencias federales, podrían dar como resultado un flujo de efectivo irregular durante el año 2020.