El 4 de noviembre, las abejas fueron nombradas “los animales más importantes del mundo” por la Real Sociedad de Geografía
Constanza Escamilla
Las abejas y otros polinizadores se encuentran cada vez más amenazados por las actividades y el desarrollo del ser humano. Por ello es necesario crear conciencia sobre la especie, las amenazas que enfrenta y su amplia contribución dentro del desarrollo sostenible.
Según los datos que proporcionados por National Geographic, más del 75 por ciento de los cultivos alimentarios del mundo dependen de la polinización en cierta medida. Los polinizadores, como las abejas, mariposas, pájaros, polillas, escarabajos e incluso los murciélagos, ayudan a que las plantas se reproduzcan.
Los polinizadores no solo contribuyen directamente a la seguridad alimentaria, sino que además son indispensables para conservar la biodiversidad. Asimismo, sirven para alertarnos sobre los nuevos riesgos ambientales, indicando la salud de los ecosistemas locales.
El ahumador se utiliza para disipar el veneno de las abejas llamado apitoxina. La apitoxina tiene un olor intenso que solo se percibe a cinco metros de distancia y este olor alerta a las demás abejas para atacar y pueden llegar a picarte cerca de 10 abejas si se llegan a sentir amenzadas.
En primavera y en otoño aumenta el número de abejas por colmena, dependiendo de la cantidad de flores y la producción de miel; sin embargo, se ha reducido considerablemente la cantidad de abejas, hasta un mínimo de 5 mil de ellas por colmena.
El proceso de gestación de una abeja dura aproximadamente 21 días. Solo hay una abeja reina por colmena y nace en un nido específico que se le llama ‘celda real’.
Las abejas han desarrollado en el tercer par de patas una especie de ‘cesta’, también denominadas corbículas, a las que por medio de ‘peines’ trasladan los granos de polen que se adhieren a su cuerpo, los cuales son transportados a la colmena.
Las colmenas tienen entre ocho y 10 paneles y en cada panel se crea el panal. El tiempo que una abeja tarda en hacer un panal también depende de la época del año; en invierno pueden llegar a tardar cinco meses y en primavera, cinco días.
Son animales tranquilos y poco agresivos. El único momento en que tendrán una reacción será cuando se sientes amenazadas; normalmente, las abejas se sientes agredidas a través de movimientos bruscos.
A nivel mundial se decide por año qué color se le otorgará a las abejas reina para calcular su edad y a partir de eso las abejas tienen un punto de color distintivo en el lomo.
Se le otorga el nombre de Santuario a los Apicultores de tercera generación, ya que la Semarnat retira a las abejas de lugares donde corren riesgo las personas y las envía a este lugar para que reciban una cuarentena y, si es necesario, medicamento, para después trasladarlas a un apiario.