- No debe de ser muy ajustada. El corte de la guayabera propicia cierto espacio entre el cuerpo y la camisa, haciendo de ésta una prenda cómoda y fresca.
- No se utiliza con saco ni corbata. Cubre las exigencias de etiqueta por sí sola. No necesitas de nada más.
- No va fajada… Porque por lo general lleva detalles en los picos inferiores de la prenda.
Las telas sintéticas no sólo se ven mal, también son un tanto incómodas y generan más calor. Si no quieres sudar, utiliza las de lino o las mezclas de lino con algodón.
Además de ser las más comunes, cuentan con una mejor caída, recuerda que el lino de mejor calidad se arruga tan fácil que seguramente lo hace con tan sólo mirarlo.
¿Cuáles son los colores en tendencia?
- Los cotidianos: colores brillantes y alegres como el melocotón y amarillo pastel.
- Los elegantes: tonalidades oscuras como azul marino o verde militar u optar por colores sobrios como el gris claro.
- Los clásicos que nunca pasarán de moda: blanco y beige.
¿Cómo usarla?
- Si tienes una boda en la playa, esta debe ser tu opción número uno. La recomendación es que la guayabera no tenga bolsillos ni en la pechera y ni en los faldones. Que sea de manga larga y que cuente con doble puño para las mancuernillas. Recuerda que los pantalones deben ser de lino y a juego en colores claros (menos blanco) y los zapatos tipo mocasín (no negros) sin calcetines.
- Para una reunión de trabajo. ¿Junta corporativa en Acapulco y no sabes qué ponerte? Elige una guayabera de manga larga (con o sin bolsillos) de color blanco o tonos claros y combínala con un pantalón tipo chino oscuro.
- Para un evento informal: La mejor decisión serán las de manga corta, pues son las más cómodas. Cualquier color que uses, ya sea pastel, brillante o neutro, debes de tener en cuenta que deben de combinar con el pantalón que lleves.
Si no sabes dónde adquirir una lo ideal es tener una hecha la medida y por eso hoy en día hay varias marcas especializadas en guayaberas (Consume local).
Sin embargo, también hay varias marcas comerciales como Mango, Zara o Ermenegildo Zegna que ya cuentan con su propia versión de esta pieza icónica.
Con información de GQ/FOR