Peregrinación al Tepeyac es Patrimonio Inmaterial, se oficializó al ser una festividad representativa en el ámbito cultural y religioso de la entidad
Gonzalo Flores
El Gobierno del Estado hizo pública la declaratoria oficial donde determina que la peregrinación de Querétaro a la Basílica de Guadalupe, que se realiza anualmente en el mes de julio, será consideraba como Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado.
En la edición más reciente del diario oficial La Sombra de Arteaga, el Poder Ejecutivo señala que «se declara a la Peregrinación de Querétaro al Tepeyac como Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado al ser una tradición representativa en el ámbito cultural y religioso».
Un decreto que se consigna es resultado de las costumbres de la comunidad queretana y se ha convertido en un símbolo de unificación, identidad, solidaridad y de organización socio-familiar.
Por esta razón, la Peregrinación al Tepeyac es considerada una expresión de pertenencia que refleja el sincretismo religioso que ha sobrevenido a lo largo del tiempo, donde se unifican las costumbres y creencias de las poblaciones que en ella participan, representando la cultura social actual y la de nuestros antepasados.
«El Titular del Poder Ejecutivo a través de la Secretaría de Cultura fomentará todas aquellas actividades que sean necesarias encaminadas a preservar, promover y difundir esta manifestación que forma parte de nuestra cultura, de acuerdo a la disponibilidad presupuestal y acorde a las disposiciones legales aplicables», se añade en el decreto.
Como antecedente se menciona que las peregrinaciones diocesanas anuales a la Basílica de Santa María de Guadalupe comenzaron en Querétaro a fines del siglo XIX y la marcha queretana realizó su primera edición el ocho de septiembre de 1886, fecha a partir de la cual se registran incontables peregrinaciones, espontáneas y solemnes al Tepeyac, con la participación de autoridades civiles y eclesiásticas y de la gente común que acudía a la Basílica.
En los últimos años la peregrinación se ha convertido en una tradición importante y representativa de la entidad queretana en el ámbito cultural y religioso.
Se trata de una costumbre y un testimonio, considerada la más numerosa que recibe la Basílica de Santa María de Guadalupe a lo largo del año, y que en 2020 conmemoraron su 130 aniversario, en su rama varonil; el 61 aniversario con la peregrinación femenil y el 38 de la peregrinación ciclista.
Se estima que a la fecha son aproximadamente 180 mil personas las que participan en esta manifestación.
Destacan que se trata de un recorrido de aproximadamente 550 kilómetros desde la comunidad de Neblinas, en el Municipio de Landa de Matamoros, en la Sierra Gorda Queretana y de 220 kilómetros desde la Ciudad de Querétaro, hasta la Basílica en la Ciudad de México, con una duración de 16 y 9 días, respectivamente.