La meta es recuperar las ventas alcanzadas en 2019, antes de la amenaza de COVID-19. ISAÍ LÓPEZ En el sector en el Estado resiente los efectos porque es productor primordial de autopartes para el resto del país, Estados Unidos y Canadá: Renato Villaseñor
La meta es recuperar las ventas alcanzadas en 2019, antes de la amenaza de COVID-19. ISAÍ LÓPEZ
En el sector en el Estado resiente los efectos porque es productor primordial de autopartes para el resto del país, Estados Unidos y Canadá: Renato Villaseñor
Raúl Ríos
El efecto pandemia tuvo repercusión en todos los sectores, y el automotriz no fue la excepción.
Durante todo el 2020, año más afectado por COVID-19, dicho mercado tuvo una caída en la producción de 2 millones de automóviles en Estados Unidos, Canadá y México, pasando de 17 millones de autos a 15 millones, señaló Renato Villaseñor, presidente del clúster automotriz de Querétaro.
“En Querétaro, en el sector automotriz lo que se fabrican son autopartes y esas autopartes las hacemos para suministrar las armadoras que hay en Estados Unidos, Canadá y México.
“Concretamente, el mercado tuvo una caída de 2 millones el año pasado; caímos de 17 millones de autos a 15 millones.
“Hoy día, dados todos los factores que están ocurriendo, no se ve que vayan a recuperarse los volúmenes que traíamos en el 2019, sino hasta el 2025, como lo indica la empresa”, comentó.
Aunado a esto, dijo, se ha presentado un nuevo problema para la producción de los autos, como es la falta de componentes como circuitos electrónicos, aceros, plásticos
y resinas.
“Está habiendo problemas constantemente de falta de componentes. Eso es lo que está ocasionando que ya estamos listos para trabajar, pero ahora no hay componentes y no son problemas locales, sino son problemas globales”, aseguró.
Las armadoras, dijo. diseñaron una estrategia que consiste en parar los ensambles de varios vehículos de manera secuenciada para recibir componentes y continuar con la producción.
“Para las empresas deQuerétaro, nuestros clientes son las armadoras, y si a ellas les falta algún componente, detienen la producción”.
De acuerdo con el también director de la empresa Galnik, un vehículo tiene más de cinco mil partes y con una que falte, no puede salir.
“Eso está frenando los períodos de nuestros clientes. Lo que hacemos en las organizaciones es generar paros técnicos por línea: esta semana para GM en una planta, la semana que entra para Ford en otra, la semana siguiente para Volkswagen… Se administran recursos y desarrollamos nuevas maneras de mantener el talento”.
“Sin embargo una ventaja de este mercado es la producción de nuevos modelos”,