A casi dos años de ordenarse la suspensión de clases presenciales en las escuelas, debido a la pandemia de COVID-19, ayer se reincorporaron algunas instituciones de educación básica en el estado de Querétaro, y de otros niveles educativos, para volver a las aulas de manera híbrida.
El titular de la Unidad de Servicios para la Educación Básica en el Estado de Querétaro (Usebeq), Raúl Iturralde Olvera, dijo que durante esta semana se reintegrarán al menos 300 planteles a esta modalidad.
Aún se encuentran en rehabilitación distintas escuelas que actualmente no están en las condiciones necesarias ni cuentan con el equipamiento suficiente, para garantizar un acceso óptimo de los alumnos a esa modalidad; sin embargo, se espera que a más tardar en abril se reincorpore la totalidad de planteles educativos.
Las clases presenciales se suspendieron desde el 18 de marzo de 2020 por decreto del Gobierno del estado de Querétaro, durante la administración, a cargo de Francisco Domínguez Servién.
Las escuelas privadas volvieron a clases de manera presencial antes que las del sector público. En el inicio del ciclo escolar 2021-2022, se dio luz verde al sector público, del sistema básico, de reintegrarse paulatinamente a las actividades presenciales.
El regreso se dio luego de que el Comité Técnico de Salud determinara la modificación del Escenario A debido a la baja en la ocupación de camas de hospital y el número de defunciones de la COVID-19, ampliando el número de actividades permitidas y las condiciones en las que se desarrollan.
Los protocolos de regreso a clases involucran a los jefes de familia, quienes tienen que dar cuenta de posibles síntomas que podrían encuadrar en un caso de coronavirus, para reportarlo a los planteles educativos y
tomar las precauciones necesarias para evitar un brote al interior de los planteles.
El segundo filtro está en la entrada de los planteles, en donde integrantes del Comité de Salud de cada escuela están capacitados para identificar síntomas que pudieran ser sospechosos de una infección por coronavirus.
Un tercer filtro, indica el protocolo, está en las aulas; en donde las maestras y los maestros deben estar a pendiente del desarrollo físico de los estudiantes para también detectar señales que indiquen una posible enfermedad respiratoria.
En tanto, algunas escuelas privadas integraron protocolos con ayuda de tecnología, entre ellos la utilización de un robot denominado ‘Benebot’, de origen chino, que les ayuda a tener un control de diversos síntomas físicos de cada uno de los estudiantes para permitir o no el ingreso a las aulas.