Se trata de unidades, entre vehículos, motocicletas y autobuses, que se encontraban en los corralones privados y concesionados por el estado.
“El proceso de chatarrización conlleva a desahogar los corralones del estado. Son 12 corralones, de los cuales atendemos el tema de retirar vehículos y que generan contaminación”.
Para la segunda mitad del año, realizarán tres procesos más desincorporación de vehículos en los corralones.
El recurso se ha utilizado para la compra de tarjetas de prepago para los usuarios; mantenimiento de las paradas y estaciones, así como capacitación de los operadores del transporte público de Querétaro.
Esto ha ocurrido principalmente en los autos abandonados en los corralones de la zona metropolitana, que ya se encontraban prácticamente saturados.
Actualmente, la Ley de Movilidad y las leyes y reglamentos vigentes estatales, permiten a la AMEQ hacer la desincorporación de los vehículos y después un proceso de licitación para venderlos.