El sarampión, una enfermedad que se consideraba erradicada en México desde hace 10 años por la vacunación, continúa sumando casos en el país, encabezando la lista de contagios en el continente americano.
Hasta el 5 de febrero, la Secretaría de Salud suma más de 2 mil 27 enfermos en lo que va del año, a lo largo del territorio nacional, siendo Jalisco, Chiapas, Sinaloa y Ciudad de México los estados más afectados.
¿Por qué hay tantos casos de sarampión en México?
De acuerdo con el epidemiólogo Pablo Olivia, la república mexicana interrumpió la transmisión autóctona del virus del sarampión en 1995. No obstante, el descenso progresivo de la vacunación ahora amenaza con restablecer las cadenas de transmisión viral.
“El brote actual no puede entenderse como un fenómeno repentino ni aislado. Se trata del resultado de una disminución progresiva en las coberturas de vacunación por varios años”, expuso el especialista en el Semanario de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
En ese sentido, precisó que la baja cobertura de vacunación, que oscila entre el 71 por ciento, está muy lejos del 95 por ciento necesario para que la enfermedad se considere bajo control.
“Antes de los años noventa, México alcanzaba coberturas cercanas al 95 por ciento con esquemas completos de vacunación. Ahora, de acuerdo con encuestas nacionales recientes, rondan el 71 por ciento muy por debajo del umbral necesario para considerar una enfermedad bajo control”.
El sarampión es sumamentetransmisible: un solo caso puede generar entre 12 y 18 contagios en personas susceptibles. Lo anterior, obliga a conservar altos porcentajes de inmunización para evitar que la enfermedad llegue a poblaciones susceptibles.
Una vez que el padecimiento llega a comunidades con baja protección inmunitaria, pueden desencadenarse complicaciones graves: neumonía, diarrea, infecciones de oído, ceguera e incluso encefalitis.
Otro factor es el impacto de la desinformación respecto a las vacunas. Pese a que México no enfrenta un hermetismo similar respecto a la inoculación como otros países, la circulación de información poco precisa en la pandemia de COVID ha permeado en la población general.
Finalmente, Olivia reparó en la necesidad de extender la cobertura de las campañas de inmunización de forma uniforme, optimizar la distribución de dosis, aumentar el financiamiento en salud pública y perfeccionar el monitoreo de casos importados.