En los últimos años han visto la luz numerosos estudios científicos sobre la composición nutricional de las verduras congeladas, de cara a determinar si estas pierden o no sus nutrientes durante su procesado y ultracongelación con el objetivo de mantenerlas aptas para el consumo durante más tiempo. De todos ellos, los más populares son estos tres que citamos a continuación. Un estudio llevado a cabo en 2014 por la Universidad de Chester, en el Reino Unido, este otro estudio publicado por la Universidad de Georgia, Estados Unidos, en el año 2017, y este trabajo de investigación desarrollado por la Universidad de California-Davis, Estados Unidos, publicado en 2015.
Los resultados de los tres estudios científicos no solo corroboraron que las verduras y frutas congeladas preservaban el mismo nivel de nutrientes esenciales que sus versiones frescas; presentando concentraciones prácticamente idénticas de vitaminas, minerales, proteínas, fibra o compuestos antioxidantes; sino que además —y aquí viene la sorpresa— en los casos en los que se encontraron mínimas diferencias nutricionales, estas favorecían a las verduras congeladas, demostrando que en algunos casos las verduras congeladas son incluso capaces de retener una mayor cantidad de nutrientes que las verduras frescas.
Congelación de las verduras y frutas
Al ver un paquete de frutas o verduras congeladas, podemos pensar todo el proceso que hubo detrás y los beneficios que este procesamiento nos aporta. Las frutas y verduras congeladas fueron cosechadas en su momento óptimo de maduración, previamente lavadas, peladas y cortadas, lo cual nos ahorra tiempo y facilita la preparación de comidas, ya que vienen listas para cocinar y/o consumir. Además, el congelamiento frena la actividad enzimática (peroxidasa) y/o reacciones químicas y permite que frutas y verduras se puedan disfrutar todo el año, independientemente de la estación, y que conserven su color, olor, sabor y textura. Otro aporte que nos ofrece la congelación es que no se genera desperdicio, ya que se aprovecha todo el alimento, se puede utilizar solo lo que se va a consumir y guardar el resto para otra comida (siempre y cuando el descongelado no haya sido completo).
Consejos para la compra de frutas y verduras congeladas
Checar que el termómetro del regdrigerador esté a -18°C o menos.
Las frutas o verduras deben estar sueltas en el interior del envase, es decir no deben estar compactadas (con excepción de la acelga y la espinaca).
El envase no debe tener escarcha o hielo en el exterior. Puede suceder que los envases que están más cerca de la puerta del refrigerador tengan escarcha, esto se debe al cambio de temperatura que se produce cada vez que se abre la puerta. Es por esto que se recomienda elegir los envases que están en la parte de atrás del refrigerador.
Checar y respetar la fecha de vencimiento que figura en el envase. Es importante recordar que si bien la congelación es un método de conservación de alimentos que aumenta considerablemente la vida útil de los mismos, no detiene totalmente el crecimiento y desarrollo de microorganismos, sino que los hace más lentos. Es por eso que debemos chequear y respetar la fecha de vencimiento que se indica en el paquete de las frutas y verduras congeladas.
Comprar al final de nuestro recorrido en el comercio para que no pierdan la cadena de frío o se vayan descongelando y guardarlas en el refrigerador ni bien llegamos a casa. También podemos llevar una bolsa térmica para el traslado desde el comercio a casa.