Podas y recortes
La poda es el cuidado más importante de cualquier bonsái, pues no solamente marca el camino que seguirá durante su crecimiento, también ayuda a estimular su desarrollo, fortalecerlo y conseguir un follaje tupido aún en las ramas mas bajas.
Es muy probable que el bonsái que adquiriste tenga encima varios años de cuidados y podas rigurosas. La tradición marca que la mayoría de estos árboles en miniatura deben aparentar una forma triangular.
Tu tarea al adoptar uno es mantenerlo en el mismo patrón que lo adquiriste, recortar las ramas que crecen en direcciones nuevas y sobre todo, limitar el crecimiento hacia arriba de las ramas principales para favorecer a las más pequeñas y motivar un follaje mayor.
Otros cuidados
Cualquier bonsái debe recibir la mayor cantidad posible de luz natural durante el día, de forma que mantenga las pequeñas hojas vivas y las ramas creciendo según la forma que deseas que tome poda tras poda.
A no ser que vivas en un lugar donde los inviernos alcanzan los grados bajo cero, tu bonsái podrá mantenerse en el exterior el resto del año sin problemas. Si notas que las hojas de tu bonsái se marchitan de las puntas y no encuentras la razón, puede que se trata del agua que utilizas para su riego.
La recomendación de expertos es utilizar agua de lluvia o bien, agua purificada que se deja reposar durante un par de días con la intención de eliminar el cloro y otros químicos que pueden alterar la composición del pH de tu bonsái.