En su nueva novela, el candidato al Nobel de Literatura repasa un tema constante en su obra: la arbitrariedad
Magdiel Torres
El autor israelí David Grossman presentó su nueva novela, ‘La vida juega conmigo’, con la revelación de que todo su obra podría leerse como une preocupación sobre la arbitrariedad. “Siempre trato de escribir sobre algún tipo de pensamientos sobre la arbitrariedad de la dictadura, de cómo actuaron los nazis , de cómo se impone el cuerpo sobre el alma, de cómo pierde uno a una persona querida. Siempre intento ver esa arbitrariedad en la vida”, explicó
En parte, la nueva novela del autor israelí se basa en hechos reales. La obra es un relato ficcionado de una historia que escuchó de una mujer, que en la novela se llama Vera, que sufrió los campos de concentración en Europa del este. Su hija y su nieta le reprochan que haya puesto sus ideología por encima de ellas mismas. Por otro lado, como una tensión moral, está el hecho de que esta mujer nunca traiciona sus ideales.
La anécdota misma de cómo le llegó la historia al autor tiene tintes literarios en su propia narración: “Un día me llamó por teléfono una mujer que me llamó por mi nombre. De repente me sentí culpable por algo. Me dijo quién era y empezó a contarme su historia. Un relato vital, extremo, de una vitalidad extrema. Eva era única y singular. Nunca había conocido una personalidad así. Parecía una leona, no tenía filtros. Era una especie de fanática, pero al mismo tiempo era una persona capaz de cariño, de empatía. Me atrajeron esa contradicciones en ella. Yo empecé a escuchar todo su relato vital. Para no traicionar a su marido tuvo que, de cierto modo, traicionar a su hija que se quedó sin padre ni madre”, contó el escritor.
Grossman es un autor identificado también por ser crítico con su gobierno, en Israel, y un pacifista que ha lamentado el conflicto entre palestinos y israelí. Además, una víctima él mismo de la violencia: perdió a su hijo de 20 años en un ataque israelí a Líbano.
Sufre este tema, sobre las víctimas, también esbozó una reflexión. “Al escribir de repende hay un movimiento, ya no soy una víctima desesperanzada, como antes, porque un cuando uno escribe deja de ser una víctima. Esto se aplica también en este libro, ‘La vida juega conmigo’. En el caso de Vera, una de las cosas más rescatables es como ella mantiene la dignidad en un campo de concentración en donde nunca traicionó a sus amigos, pero tampoco se traicionó a ella misma”, dijo.
La nueva novela de David Grossman ya se encuentra en librerías. El autor, es un constante candidato al premio Nobel de Literatura, además de ser ganador de una veintena de premios entre los que se encuentran la orden de Caballero de las Artes y las Letras, en Francia, el Premio de la Paz del Comercio Librero Alemán y el Premio International Booker, de Inglaterra.