A esos cráneos, asentados cada uno sobre una base-pedestal, se añaden las “bancatrinas”, una serie de figuras esqueléticas icónicas sentadas en bancos entre las que destacan “La Catrina” y “El Catrín”; y “los cabezones colgantes”, unos cráneos de menor tamaño sujetos a una estructura de más de 2 metros de altura.
La escala más reciente de “Mexicráneos” es España, donde llega de la mano de la firma de servicios funerarios Grupo Albia para ser exhibida y “plantear una reflexión sobre los cambios en las tradiciones mortuorias, mostrar la riqueza de la cultura funeraria y abogar por superar su concepto negativo, todo ello a través del arte”, según sus organizadores.
“El proceso de duelo es complejo, y no existe uno igual a otro. La muerte adquiere un realismo que hasta ahora no nos habíamos planteado e iniciativas como esta exposición nos ayudan a romper con los prejuicios que existen sobre la muerte en la sociedad”, explica Juan Rodríguez, director ejecutivo (CEO) de esta firma.
“Por medio de estos cráneos monumentales, una serie de artistas mexicanos e internacionales, recrean los colores, sabores y olores que integran la idiosincrasia del pueblo mexicano en la legendaria tradición del Día de los Muertos”, señala a Efe Carlos Gallego Gómez, director de desarrollo y grandes cuentas, marketing, comunicación e innovación de Grupo Albia.