Durante siglos, la figura del gato ha tenido una importancia significativa y simbólica en el imaginario de distintas culturas en el mundo. Actualmente, la repercusión de este amigo peludo se ha traducido en nuevas manifestaciones decorativas, siendo un ilustrativo y emotivo ejemplo, el nuevo diseño ergonómico y estético, llamado Kityful, propuesto por un grupo de jóvenes, cuya pasión por la creación de novedoso mobiliario integral y contemporáneo y por los felinos en casa, los llevó al nacimiento de un proyecto que ofrece una solución sostenible y adaptable ante todo tipo de ambiente, siempre pensando en el confort.
Un día, una pareja apellidada Valls que iba de compras a la mueblería IKEA, encontró al que tiempo más tarde nombrarían como Ikeo, un gatito herido en un arcén de un tren proveniente de Valencia. Pasarían unos meses para que Ikeo, quien sobreviviría a dos intervenciones sumamente complicadas y Siri, otro minino, sirvieran de principal inspiración para Kityful.
De igual manera, cada vez es más recurrente que presenciemos una creciente lógica y demanda en el mercado que gira en derredor y está pensada en la comodidad de los gatos, desde cómodas camas afelpadas de sobrias tonalidades, hasta gigantescos rascadores de vibrantes colores, de múltiples niveles y túneles, dignas de los juegos infantiles más retadores.
La integración familiar de los gatos y su apreciación está en auge, y está para quedarse.