La película, de casi tres horas de duración, producida por Plan B Entertainment de Brad Pitt, es fruto de 12 años de trabajo.
Ana pasó tres horas cada mañana durante las nueve semanas que duró el rodaje colocándose prótesis bajo la peluca rubia platino hecha a medida para ocultar la raíz de su cabello natural.
Además, se tuvo que depilar y decolorar las cejas, usaba lentillas azules para tapar el color avellana de sus ojos y pestañas postizas colocadas estratégicamente para modificar la forma de sus ojos y que se parecieran más a los de Marilyn.