Todos aquellos nostálgicos del rock pop de la década de los 2000, que continuó el legado del género musical en México, acudieron al Auditorio Josefa Ortiz de Domínguez para desahogarse de la rutina, así como bailar y cantar con una de las bandas más representativas de aquella época: Elefante.
El quinteto capitalino, que ha sobrevivido al cambio de su vocalista en varias ocasiones, compuesto en este momento por ‘Ahis’, ‘Iguana’, Rafa, ‘G. Tracks’ y Javi, se dio cita frente a su público queretano para revivir viejas glorias, celebrando 23 años de actividad profesional y continuando con su tour.
El show comenzaría con ‘La condena’ y ‘El abandonao’, subiendo la adrenalina de los presentes que ya esperaban impacientes a la banda, que también roza en el estilo de la trova, con tintes de rancheras, pero con sus cimientos en las baladas.
Después vinieron temas como ‘Historia sin fin’, ‘De la noche a la mañana’ y ‘Ángel’, entre otros, que mantuvieron el climax de los presentes, contagiándolos a corear las canciones que ya son un himno en nuestro país.
Otro de los momentos a recordar fue el festejo que se realizó en pleno escenario por el cumpleaños de ‘Javi’, acompañándose de un pastel y con la presencia de su esposa e hijos. Todo sirvió como introducción para que llegarán los acordes de ‘Así es la vida’, canción que el grupo interpretó a dueto con la joven queretana, Viviann Baeza.
Con el tema ‘Durmiendo con la luna’, se recordaron a aquellos seres queridos que partieron de este mundo antes de tiempo, llenando el ambiente de añoranza con el paso de la melodía y las emociones que deja la letra.
Finalmente, y tras varias despedidas de Elefante ante su público, se pudieron escuchar canciones como ‘Sabor a chocolate’ y ‘Mentirosa’, dejando un buen sabor de boca y el deseo de volver a encontrarlos en otro espectáculo.