La actriz y productora Salma Hayek tomó la palabra en Palacio Nacional y, antes de iniciar su discurso, advirtió que la emoción podía traicionarla. Frente a colegas, productores y autoridades, reconoció el respaldo público que la presidenta Claudia Sheinbaum anunció para fortalecer la industria audiovisual en México.
“Quizá lo que no teníamos era esta presidenta”, dijo, en una frase que detonó aplausos y marcó el tono del encuentro: una industria que durante años reclamó incentivos fiscales y financiamiento estable, ahora ve señales de apoyo directo desde el Ejecutivo federal.
Hayek recordó que filmar en México no siempre fue viable para grandes producciones. Cuando buscó financiar su primer largometraje —al que definió como “una carta de amor a México”— los estímulos económicos le ofrecían mejores condiciones si rodaba en el extranjero.
Salma Hayek participó en un acto oficial sobre impulso al cine en Palacio Nacional. Foto: Cuartoscuro
Liderazgo femenino en la industria
En su intervención, Salma Hayek subrayó el papel de mujeres en posiciones clave. Agradeció el respaldo de gobernadoras que facilitaron locaciones y procesos durante filmaciones recientes, y destacó que, por primera vez, percibe una coordinación donde la pregunta central es clara: ¿qué gana México con cada producción?
El respaldo institucional, insistió, no es solo simbólico. Permite competir por proyectos internacionales y consolidar talento nacional que ya ha probado su calidad en premiaciones globales.
Para la actriz veracruzana, el anuncio presidencial implica una “inyección económica inmensa” que impacta más allá del gremio artístico.
La narrativa mexicana —afirmó— necesita más espacio para contar historias propias y contrarrestar visiones externas reduccionistas.
El cine, dijo, también proyecta identidad. Con diversidad de paisajes, equipos técnicos reconocidos y experiencia internacional, México tiene capacidad para atraer inversión y posicionarse como destino estratégico de producción audiovisual.
La industria mexicana ha crecido incluso en contextos adversos. Sin embargo, el respaldo estatal puede marcar un antes y un después. Salma Hayek cerró con una convicción: con estructura e incentivos sólidos, el cine nacional no solo compite, lidera.