La noche se llenó de música, nostalgia y fuerza escénica con la llegada de Julieta Venegas al Auditorio Josefa Ortiz de Domínguez, como parte de su esperado Norteña Tour 2026, en un concierto que reafirmó su conexión única con el público queretano.
Aunque las lluvias retrasaron el arribo de los asistentes, la espera se convirtió en un preludio de emoción. Bastaron los primeros acordes y el apagón de luces para que el recinto estallara en entusiasmo cuando la artista tomó el escenario.
Una atmósfera norteña con esencia vintage
El montaje escénico destacó por sus toques vintage y elementos visuales inspirados en el norte de México, logrando una ambientación cálida que acompañó cada interpretación. Julieta Venegas estuvo arropada por una sólida banda en vivo, en la que sobresalieron músicos especializados en metales, aportando potencia y nuevos matices a su sonido.
La propuesta musical del show reflejó la evolución de la cantante, quien ha sabido reinventarse sin perder su identidad.
Foto: Estefany González
Versatilidad musical que conecta generaciones
A lo largo del concierto, Julieta demostró su talento multifacético al alternar entre piano, acordeón y guitarra, generando momentos íntimos que cautivaron a los asistentes. Su voz, caracterizada por su calidez y sensibilidad, logró llenar cada rincón del auditorio.
El repertorio combinó grandes éxitos con nuevas canciones, creando un equilibrio que conectó tanto con seguidores de larga data como con nuevas audiencias.
“Volver a ti”, uno de los momentos más ovacionados
Foto: Estefany González
Uno de los puntos más altos de la noche fue la interpretación de “Volver a ti”, tema realizado en colaboración con Bronco. La canción desató una de las ovaciones más intensas del concierto, evidenciando la fusión de estilos y la conexión entre distintas generaciones de oyentes.
Además, no faltaron clásicos que han marcado su trayectoria como “Andar Conmigo”, “Lento” y “Limón y Sal”, coreados al unísono por el público.