El arquero mexicano Guillermo Ochoa quedó fuera del exclusivo parche “Legacy” de la FIFA en el Mundial 2026, un distintivo reservado para futbolistas con presencia efectiva en al menos seis Copas del Mundo.
La decisión no responde a su trayectoria, sino a una interpretación estricta del reglamento:no basta con ser convocado, es indispensable haber jugado minutos en cada torneo.
Un criterio que cambia la lectura de su récord
Ochoa registra convocatorias mundialistas en Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y el actual Mundial 2026. Sin embargo, el punto clave está en los dos primeros torneos.
En 2006 y 2010 no tuvo participación en cancha, lo que invalida esas ediciones dentro del criterio técnico de la FIFA para este reconocimiento. En contraste, sí sumó minutos y protagonismo en 2014, 2018 y 2022.
El distintivo está diseñado para reconocer a jugadores con trayectoria activa en múltiples Mundiales, no solo presencia en listas oficiales.
El principio central es claro: el futbolista debe haber disputado al menos un minuto en cada edición contabilizada. Estar en la banca no suma.
Este matiz es el que marca la diferencia entre los casos de figuras como Lionel Messi o Cristiano Ronaldo, quienes sí cumplieron con participación efectiva en sus ciclos mundialistas.
La decisión ha generado discusión en plataformas digitales, donde se contrasta el valor simbólico de seis convocatorias con la exigencia técnica del reglamento.
Para una parte de la afición, el caso expone una rigidez excesiva; para la FIFA, en cambio, es una forma de mantener un criterio uniforme para un reconocimiento exclusivo.