En un encuentro en donde el Tricolor ya no se jugaba su clasificación, el cuadro europeo buscaba el mejor resultado para intentar clasificar como uno de los mejores terceros.
Chequia inició el partido buscando desesperadamente un gol, jugando al balón largo e intentando terminar las jugadas en disparo independientemente del resultado.
Al final del primer tiempo, Raúl “Piojo” Alvarado tuvo la más clara para la selección azteca, pero frente al arco de Kovář la mandó a las gradas.
Dato: Durante el primer tiempo, el árbitro llamó la atención al “Vasco” Aguirre por sus múltiples reclamos ante las aparentes faltas sobre Guillermo Martínez.
Segundo tiempo de fé
Durante el comienzo de la segunda mitad, el partido comenzó a trabarse tras las múltiples faltas de la escuadra mexicana que vestía de blanco.
La fiesta tricolor
En el minuto 55, y tras un pase de Luis Romo, Mateo Chávez anotó el primer gol del partido; el exrojiblanco abrió el marcador tras una gran carrera que lo dejó frente a Kovář.
Más adelante, y tras una buena jugada desde el mediocampo, Julián Quiñones se encontró con un rebote y el arco prácticamente vacío; el delantero puso el 2-0 para los de Aguirre y la fiesta en el coloso de Santa Úrsula comenzaba.
El homenaje
Guillermo Ochoa se hizo presente en el minuto 78; el histórico arquero formado en Coapa entró al campo para recibir la ovación de todo un país.
El guardameta puso su nombre en la historia tras acudir a seis copas del mundo.
Después de un momento lleno de aplausos, el seleccionador mexicano dio tiempo de juego a futbolistas como Obed Vargas, Jesús Gallardo y Santi Giménez.
En el ocaso del tiempo agregado, y tras un fallo del delantero mexicano, Álvaro Fidalgo puso la sentencia al partido con un gol al ángulo que selló una clasificación histórica.
Entre lágrimas, el “Maguito” celebró el tercero del Tri y terminó con la fiesta vivida en el estadio Ciudad de México.
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