Fundada el 25 de julio de 1531, Santiago de Querétaro es un crisol de cultura y progreso que ha jugado un papel crucial en la historia de México.
La leyenda narra que en el cerro de Sangremal, indígenas otomíes y conquistadores españoles sellaron un pacto tras una visión de Santiago Apóstol, dando origen a una ciudad cuyo nombre sería sinónimo de resistencia y crecimiento.
Fue en Querétaro donde se fraguó el plan para la independencia de México en 1810.
Querétaro ha crecido exponencialmente, siendo hoy uno de los estados con mayor índice de desarrollo humano en el país.
Desde la época virreinal, Querétaro destacó por su estratégica ubicación en el Camino Real de Tierra Adentro, ruta que conectaba a la Ciudad de México con las minas de Zacatecas, impulsando así su economía y comercio.
Fue en Querétaro donde se fraguó el plan para la independencia de México en 1810, con la célebre conspiración encabezada por Miguel Hidalgo y Costilla e Ignacio Allende; donde participó doña Josefa Ortiz de Domínguez.
Además, en 1848, el Tratado de Guadalupe Hidalgo, que puso fin a la guerra entre México y Estados Unidos, se firmó en esta ciudad, cediendo gran parte del territorio mexicano al vecino del norte.
Su Centro Histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996.
Actualmente, Querétaro es un polo de desarrollo industrial y tecnológico. El estado alberga uno de los parques industriales más grandes de América Latina y es líder en la industria aeroespacial, albergando a más de 80 empresas del sector.
Su crecimiento económico es impresionante: en la última década, ha registrado un aumento del PIB superior al 5% anual.
En términos sociales y culturales, Querétaro es un baluarte. Su Centro Histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996, atrae a miles de turistas anualmente, quienes se maravillan con sus callejones empedrados, majestuosos templos y arquitectura colonial.
Además, la ciudad ha sido pionera en políticas de movilidad y sustentabilidad, buscando siempre mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
Querétaro atrae a miles de turistas anualmente, quienes se maravillan con sus callejones empedrados, majestuosos templos y arquitectura colonial. /Foto: Jess Ignot
Santiago de Querétaro es una joya multifacética, cuya relevancia en la historia de México es innegable y cuyo futuro promete seguir siendo brillante, consolidándose como un ente de desarrollo económico, social e histórico.
¿Cómo se fundó?
La historia de Santiago de Querétaro se remonta al 25 de julio de 1531, cuando la ciudad fue fundada por Fernando de Tapia, Conín y Juan Sánchez de Alanís.
La leyenda cuenta que durante una batalla contra los indígenas otomíes, los españoles estaban al borde de la derrota. De repente, un eclipse solar oscureció el cielo y, según se dice, Santiago Apóstol apareció montado en un caballo blanco, llevando una cruz roja. Inspirados por esta visión divina, los españoles lograron la victoria y fundaron la ciudad en honor al santo.
Datos relevantes de la fundación de Santiago de Querétaro
Se convirtió en un punto estratégico en la ruta hacia el norte, conectando la Ciudad de México con las regiones mineras del norte.
Fue sede de importantes eventos como la firma de las Leyes de Reforma en 1859, que separaron la Iglesia del Estado, y la coronación de Maximiliano I de Habsburgo como emperador de México en 1864.
Un vistazo a Querétaro en números
Población:
Municipio: 1,049,777 habitantes (2020)
Zona Metropolitana: 1,595,912 habitantes (2020)
Densidad de población: 203 habitantes por km² (municipio)
Economía:
PIB: 592,139 millones de pesos (2022)
Principales sectores económicos: Industria manufacturera, comercio, turismo
Crecimiento del PIB: 2.8% anual (2015-2020)
Educación:
Tasa de alfabetización: 97.61% (2020)
Índice de Desarrollo Humano: 0.764 (2020) (alto)
Instituciones de educación superior: 7 universidades públicas
Calidad de vida:
Esperanza de vida: 77.5 años (2020)
Índice de Desarrollo Humano Municipal: 0.841 (2020) (muy alto)
Porcentaje de la población con acceso a servicios básicos: 98% (agua potable), 99% (drenaje), 98% (electricidad)