El Colegio Austriaco Mexicano celebró con gran entusiasmo su tradicional búsqueda de huevos de Pascua, una actividad esperada por los alumnos más pequeños del plantel. Dirigida a estudiantes de Kínder y Primaria, esta jornada tuvo como objetivo no solo brindar un momento de diversión, sino también fomentar la convivencia, el trabajo colaborativo y el aprendizaje vivencial.
Más de 250 alumnos, entre los 4 y 12 años, participaron con entusiasmo en esta colorida dinámica. / Foto: Armando Vázquez
Tradición en cada rincón del Colegio Austriaco Mexicano
La organización del evento fue posible gracias al esfuerzo conjunto entre el Colegio y la Asociación de Padres de Familia (APF). Más de 50 padres y madres de familia participaron activamente en la dinámica, apoyando con la logística, el diseño de las actividades y creando un ambiente festivo y acogedor para los niños.
En total, 256 alumnos, de entre cuatro y doce años, recorrieron los jardines y espacios del colegio en busca de huevitos decorativos que habían sido cuidadosamente escondidos por estudiantes de secundaria. Esta participación entre niveles escolares permitió fortalecer la integración y el sentido de comunidad dentro del Colegio.
Además, la jornada se volvió aún más especial con la presencia de Rocky, la entrañable mascota del Colegio, quien se sumó a la celebración disfrazado de cabrita, contagiando alegría y emoción entre los asistentes.
La jornada se volvió aún más especial con la presencia de Rocky, la entrañable mascota del Colegio. / Foto: Armando Vázquez
Una actividad con sentido y valores
Más allá del aspecto lúdico, la actividad de Pascua fue pensada como una experiencia formativa con un profundo trasfondo cultural. Esta festividad, con raíces tanto paganas como cristianas, representa la vida, la fertilidad y la renovación. A lo largo de los siglos, muchas culturas han decorado huevos como símbolo del renacer, especialmente con la llegada de la primavera.
Cada niño recibió un kit especial que contenía una maceta y un chocolate en forma de conejito. / Foto: Armando Vázquez
En este sentido, cada niño recibió un kit especial que contenía una maceta y un chocolate en forma de conejito. Esta dinámica buscó reforzar el simbolismo de la Pascua, invitando a los niños a sembrar y cuidar su propia plantita como una forma de observar y valorar el nacimiento de la vida desde lo cotidiano.
El Colegio Austriaco Mexicano celebró con gran entusiasmo su tradicional búsqueda de huevos de Pascua. / Foto: Armando Vázquez
El Colegio Austriaco Mexicano, en conjunto con la APF, reafirma su compromiso con la formación integral de los estudiantes a través de actividades que promuevan el aprendizaje significativo, la conservación de tradiciones culturales y el desarrollo de valores como la responsabilidad, el respeto por la naturaleza, la solidaridad y la cooperación.