El 2 de febrero, Día de la Candelaria, es una fecha especial en Querétaro, donde la tradición de compartir tamales sigue reuniendo a familias y fortaleciendo la identidad cultural del estado.
En el Centro Histórico, la famosa Calle de los Tamales se convierte en un punto de encuentro para locales y turistas que buscan degustar esta delicia mexicana.
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Pero detrás de cada tamal hay una historia de esfuerzo y herencia familiar. Un ejemplo de ello es Jenny Antonio, originaria de Tequisquiapan, quien ha mantenido viva esta tradición con «Tamales La Cruz», negocio que, junto con su familia, lleva más de 20 años deleitando a los queretanos.

La Calle de los Tamales: Un Punto de Encuentro Gastronómico
En Querétaro, la calle José María Arteaga, mejor conocida como «La Calle de los Tamales», es el epicentro de la celebración. Desde 1968, la familia Paulín, a la que pertenece Jenny Antonio por matrimonio, inició la venta de tamales en esta vía. Hoy en día, su negocio, «Tamales La Cruz», es uno de los más reconocidos.
Durante el Día de la Candelaria, la calle cobra vida con la llegada de comensales que buscan probar los tamales tradicionales, como los de salsa verde, rajas, mole y dulce, así como especialidades únicas como el tamal de costilla con verdolaga en hoja de plátano.
Jenny comparte cómo su familia mantiene la esencia de esta festividad: «Aquí tengo 20 años haciendo tamales pero minfamilia, la familia de mi esposo están desde 1968: ellos fueron los que iniciaron en la calle de ARTEAGA » A pesar de los retos económicos y el cambio en las costumbres, la Calle de los Tamales sigue siendo un referente gastronómico en la ciudad.
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De Tequisquiapan a Querétaro: Un Legado Familiar El amor por la cocina y la tradición tamalera de Jenny Antonio tiene sus raíces en Tequisquiapan, el Pueblo Mágico donde nació.
Este municipio, famoso por su arquitectura colonial y su oferta gastronómica, es otro punto clave para disfrutar del Día de la Candelaria.
En Tequisquiapan, la festividad se vive con mercados llenos de tamales y atoles, donde tanto locales como turistas pueden experimentar el sabor auténtico de Querétaro. Aunque Jenny trasladó su negocio a la capital, su sazón y conocimiento reflejan la riqueza culinaria de su tierra natal.

El Impacto Económico y los Retos de la Tradición
Aunque la celebración sigue siendo fuerte en Querétaro, el impacto de la modernidad ha cambiado la forma en que se vive. Jenny ha notado una diferencia en el consumo de tamales, especialmente en el sector empresarial: «Antes las empresas pedían tamales para sus empleados, pero ahora prefieren simplemente darles el día libre .
Se está perdiendo la costumbre de compartir.» Además, el incremento en el costo de los insumos ha afectado a los productores. La hoja de maíz y otros ingredientes esenciales han subido de precio, lo que ha obligado a ajustar los costos sin afectar la calidad.
A pesar de ello, los tamaleros queretanos hacen un esfuerzo por mantener los precios accesibles y conservar la esencia de esta tradición.

Querétaro y la Candelaria: Un Destino para Vivir la Tradición
El Día de la Candelaria en Querétaro no es solo una festividad religiosa, sino una experiencia cultural y turística. Desde el Centro Histórico hasta municipios como Tequisquiapan, esta celebración es una oportunidad para conocer más sobre la gastronomía local y disfrutar del ambiente festivo.
Si visitas Querétaro en esta fecha, no puedes dejar de recorrer la Calle de los Tamales, probar las especialidades de negocios como Tamales La Cruz y disfrutar de un buen atole. Porque más allá del platillo, la Candelaria es una tradición que une a la comunidad y mantiene vivas nuestras raíces.










