Sepultureros mexicanos comparten que han visto un aumento en sus labores dentro de los cementerios y señalan el temor constante a contagiarse
Texto y fotos: AP
Sepultureros y trabajadores de crematorios en México luchan por mantener el ritmo mientras el país registra cada vez más muertes por coronavirus y al mismo tiempo se alivian gradualmente algunas restricciones para contener la propagación de la enfermedad.
Trabajadores en el cementerio municipal San Lorenzo Tezonco, en el oriente de Ciudad de México, compartieron que han enterrado más cuerpos en las últimas semanas que antes.
El trabajo es física y emocionalmente cansado y los trabajadores constantemente tienen temor de infectarse. La tarea se complica cuando tienen que usar trajes de plástico blanco anticontaminantes que sellan el calor y sudor cuando bajan los ataúdes y tapan las tumbas.
“Entre el calor y la tierra que nos sofocan… Sepultamos los féretros aún con miedo al contagio. Tenemos familia que proteger”, destacó García.
“Es una labor no reconocida del panteonero”, agregó. “Al contrario, recibimos maltratos, somos los olvidados, los héroes anónimos. El último eslabón de esta pandemia”.
Mientras los dos hablan, una carroza llega con otra víctima de la COVID-19. Son fáciles de distinguir, porque los ataúdes están envueltos en plástico transparente y los llevan a una sección especial del cementerio para entierros por coronavirus.