De las 22 millones de hectáreas agrícolas, aproximadamente el 29 por ciento se encuentra bajo riego, aportando más de la mitad de la producción agrícola nacional. No obstante, la eficiencia en el uso del agua en este sector es apenas del 46 por ciento y es aquí donde se genera 62 por ciento de las aguas residuales del país.
Al respecto, Rodrigo Tissera, cofundador y gerente de Nuevos Negocios de la empresa tecnológica Ki- limo, dijo que las condiciones climáticas impulsan a digitalizar la agricultura.
La tecnología del riego se desarrolla con una serie de datos de geolocalización satelital, climática y de análisis, sobre las características de los territorios. Esta situación permite una mayor efectividad para el uso de agua.
“Impulsamos una tecnología diferente a las aplicaciones o drones. Manejamos un motor de datos que ofrece información al momento al agricultor sobre humedad, clima y características del suelo y esto deriva en saber qué cantidad de agua debe utilizar. En algunas naciones, el uso del líquido es costoso”, dijo.
Abundó que existe una concientización creciente sobre implementar las prácticas agrícolas; asimismo, el riego eficiente no solo tiene resultados positivos ambientales.