El mandatario no explicó cuáles son tales intereses, pero señaló que “hay otros países interesados en vender el aguacate, como es el caso con otras hortalizas. Entonces hacen lobby, es decir, buscan a senadores, a profesionales públicos, a las agencias, para saltar obstáculos”.
De hecho, Estados Unidos produce aproximadamente la mitad de los aguacates que consume y, para proteger de enfermedades a los huertos en su territorio, inspecciona los aguacates importados, cerca del 90 por ciento de los cuales provienen de México en años recientes.
Fue hasta 1997 en que Washington levantó una veda a los aguacates mexicanos vigente desde 1914 para evitar que una variedad de gorgojos, roñas y plagas ingresaran a los huertos estadounidenses.