Gobierno federal refueza seguridad en Sinaloa, tras llegada de Yeraldine Bonilla como gobernadora interina
Yeraldine Bonilla participa en reunión con gabinete de seguridad en Culiacán. Omar García Harfuch encabeza estrategia federal en Sinaloa. Foto: Especial
La gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla, se coordina con el gabinete federal de seguridad; refuerzan estrategia ante violencia y transición política
En medio de una transición política y un contexto de violencia persistente, la gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla Valverde, sostuvo su primer encuentro clave con el gabinete federal de seguridad. La reunión, encabezada por el secretario Omar García Harfuch, marcó la ruta de trabajo inmediato: mantener la coordinación y reforzar la presencia institucional en el estado.
El mensaje fue directo. Bonilla no llega a improvisar. Aseguró que dará continuidad a las estrategias ya implementadas y que su administración operará alineada con el gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum.
El diagnóstico es conocido: Sinaloa enfrenta una escalada de violencia vinculada a disputas entre grupos criminales desde 2024. En ese contexto, el gabinete de seguridad mantiene operativos activos, inteligencia en campo y despliegue territorial.
Durante el encuentro, también participaron mandos de la Secretaría de la Defensa Nacional, Marina y Guardia Nacional, quienes revisaron avances y ajustes a la estrategia vigente.
Bonilla reconoció el escenario complejo y asumió el reto sin rodeos: su gobierno, dijo, trabajará “minuto a minuto” para garantizar condiciones de seguridad.
Las cifras reflejan la magnitud del operativo: más de 68 toneladas de droga aseguradas, incluyendo millones de pastillas de fentanilo; miles de armas decomisadas y más de 2 mil laboratorios clandestinos desmantelados.
A esto se suman cerca de 2 mil 400 detenciones por delitos de alto impacto. Sin embargo, los niveles de violencia siguen siendo un desafío. Tan solo en la última semana de abril, Sinaloa encabezó los registros de homicidio en el país.
En paralelo, García Harfuch confirmó que el exgobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, cuenta con un esquema de seguridad federal. La medida, explicó, responde a evaluaciones de riesgo, no necesariamente a amenazas directas.
El relevo en el poder estatal, tras la salida temporal de Rocha, añade presión a una entidad donde la seguridad pública sigue siendo el eje central del debate.
Entérate de lo que sucede en Querétaro, México y el mundo en el chatbot de Al Diálogo
EL DATO
Bonilla, recién designada por el Congreso local, entra en un escenario exigente: mantener gobernabilidad mientras la estrategia federal busca contener la violencia.