Panamá recibe a migrantes deportados de Estados Unidos y empieza a funcionar como puente en la estrategia de repatriación de migrantes a sus países de origen.
El primer vuelo de deportación, operado por la Fuerza Aérea estadounidense, aterrizó con 119 personas de distintas nacionalidades.
El presidente José Raúl Mulino confirmó la llegada de ciudadanos provenientes de China, Uzbekistán, Pakistán, Afganistán, Irán, India, Turquía, Vietnam, Nepal y Sri Lanka.
“Este es el primero de tres vuelos programados. No es algo masivo, pero sí un esfuerzo coordinado”, destacó el mandatario.
Los deportados fueron trasladados a un refugio en el Darién antes de ser enviados a sus países de origen.
Según el vicecanciller Carlos Ruiz Hernández, el costo del proceso está cubierto por Estados Unidos a través de la Organización Internacional de Migración (OIM) y Acnur (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados).
Un acuerdo estratégico con Estados Unidos
La medida se enmarca en la reciente reunión entre Mulino y el secretario de Estado Marco Rubio, donde además de tratar el control del Canal de Panamá, se discutió el papel de Panamá en la gestión migratoria.
El Tapón del Darién, una de las rutas más peligrosas para los migrantes, ha visto una reducción del 90% en el flujo migratorio en comparación con el mismo mes del año pasado, lo que refuerza los efectos de la política migratoria en la región.
Consulta las Promesas de Campaña de gobernadores y alcaldes en nuestro Chatbot de Whatsapp
El vicecanciller negó que el acuerdo de repatriación fuera negociado en dicha reunión y aclaró que todos los migrantes carecen de antecedentes penales.
«Son familias y personas detenidas en la frontera de Estados Unidos, no criminales», enfatizó.