La tensión en Medio Oriente volvió a aumentar luego de que Estados Unidos lanzara una nueva serie de ataques militares contra objetivos iraníes y el presidente Donald Trump advirtiera que la ofensiva podría extenderse a centrales eléctricas y puentes si Teherán no acepta abrir una negociación.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que las operaciones más recientes tuvieron como objetivo instalaciones militares ubicadas en la isla iraní de Gran Tunb, un punto estratégico cercano al estrecho de Ormuz.
Según el mando militar, los bombardeos destruyeron sistemas de defensa costera, depósitos de armamento y plataformas de lanzamiento de misiles de crucero utilizadas para amenazar la navegación comercial.
Las operaciones diurnas se sumaron a una ofensiva nocturna de siete horas en la que participaron aviones de combate, drones y embarcaciones militares estadounidenses.
De acuerdo con autoridades iraníes, uno de los ataques impactó una base militar en la provincia de Sistán y Baluchistán, dejando al menos siete soldados muertos y más de 260 personas heridas.
Washington aseguró que estas acciones buscan reducir la capacidad operativa de Irán para atacar embarcaciones que transitan por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo y gas.
La escalada ocurre después de que Estados Unidos reactivara el bloqueo naval sobre puertos iraníes, medida que había sido suspendida tras un acuerdo temporal alcanzado meses atrás para facilitar negociaciones sobre el programa nuclear de Teherán.
Con el diálogo estancado, ambas naciones retomaron las hostilidades y aumentó el riesgo de una confrontación de mayor alcance.
Como respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní amenazó con impedir las exportaciones energéticas desde Medio Oriente y reivindicó ataques con misiles y drones dirigidos contra Bahréin, Kuwait y Jordania, países donde existen bases militares estadounidenses.
Las autoridades jordanas informaron que interceptaron varios proyectiles, mientras Bahréin y Kuwait activaron alertas de seguridad.
Durante una declaración ante medios, Donald Trump aseguró que la campaña militar continuará mientras Irán se niegue a negociar.
El mandatario adelantó que la próxima fase de la ofensiva incluiría ataques contra infraestructura energética y de transporte, con el objetivo de aumentar la presión sobre el gobierno iraní.
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Asimismo, afirmó que las operaciones militares seguirán «hasta que sea suficiente», dejando abierta la posibilidad de una prolongación del conflicto.
La nueva escalada mantiene en alerta a la comunidad internacional por el impacto que podría tener sobre la estabilidad de Medio Oriente, el suministro mundial de energía y la seguridad del transporte marítimo en una de las regiones más estratégicas del planeta.