El papa Francisco está en estado delicado de salud, tras sufrir una larga crisis respiratoria asmática que requirió altos flujos de oxígeno, informó El Vaticano.
El argentino, que ha permanecido hospitalizado durante una semana con una compleja infección respiratoria, también recibió transfusiones de sangre. Esto luego de que unos estudios arrojaron una condición relacionada con la anemia.
“El Santo Padre continúa alerta y ha pasado el día en un sillón aunque con más dolor que ayer. Por el momento, el pronóstico es reservado”, se lee en un comunicado.
Previamente, los médicos habían dicho que el papa Francisco padecía una neumonía y una infección respiratoria que, según los especialistas, sigue siendo impredecible. Motivo por el que seguirá hospitalizado al menos una semana más.
Consulta las Promesas de Campaña de gobernadores y alcaldes en el Chatbot de Whatsapp
En una breve actualización emitida el sábado temprano, se indicó que el vicario de Cristo había pasado una buena noche. En tanto, El Vaticano continuó con las celebraciones del Jubileo sin el papa.
No obstante, los doctores advirtieron que la principal amenaza que enfrenta el argentino sería la aparición de sepsis. Una infección grave de la sangre que puede producirse como consecuencia de la neumonía.
Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y sigue la información más de cerca