Astrid Ortega, presidenta municipal de Cadereyta, sostuvo que su gobierno no considera necesario armonizar el reglamento municipal con el decretato del estado de Querétaro, que prohíbe la reproducción de música que haga apología del delito o la violencia en espacios públicos.
“Nosotros no consideramos necesario armonizar nuestro reglamento. Creemos que erradicar la violencia no depende de prohibiciones, sino de voluntad política y de generar oportunidades”.
Comentó que el ayuntamiento es la única en la entidad que no ha modificado su normativa para alinearse con dicha disposición estatal, ya que considera que imponer restricciones de esa índole podría vulnerar derechos fundamentales, como libertad de expresión.
“Tenemos una ideología encaminada a las libertades, tanto la de expresión como las individuales. Bajo esa visión, enarbolamos la frase ‘prohibido prohibir’. Apostamos por erradicar la violencia mediante otros mecanismos”.
Finalmente, Astrid Ortega criticó que las autoridades opten por plasmar prohibiciones en los reglamentos sin atender las causas de fondo.
“Se lavan las manos con decretos, pero no actúan para erradicar la violencia real en sus municipios. Son cómplices por omisión”.