Es una reforma política, sin lugar a dudas, y como tal cambia temas administrativos y laborales, pero no se reduce a eso… tendrá un papel crucial el programa de infraestructura escolar anunciado en el Tercer Informe de Gobierno y los cambios de planes y programas.” (Extracto de la entrevista realizada por Arturo Cano y Laura Poya del Periódico La Jornadaa Aurelio Nuño Mayer nuevo titular de la Secretaría de Educación Pública federal).
La Reforma Educativa es una reforma política, así lo reconoce el mismo Secretario de Educación Pública y lo confirman los hechos.Nunca sabremos si los autores e impulsores de este cambio en la educación tenían en cuentala magnitud de la resistenciaque iban a desatar, si ellos tendrían los elementos y el tiempopara poder afrontar estas reacciones.
Lo primero que se deja ver, es que no habrá tiempo para implantar totalmente la Reforma. Así lo reconoce el mismo titular de la SEP, cuando declara que no se atreve a declarar que tendrán todos los planes y programas listos para el 2018.
Tambiénreconoce que la Reforma no fue instalada con la estrategia correcta, democrática. Como se admite, la reforma fue implementada sin tomar en cuenta a los maestros y con un tono rijoso, con desplantes que llamaban al engaño y hasta la burla, como la supuesta posposición de los exámenes a maestros, unos díasantes de las elecciones y su reanudación en cuanto pasaron las elecciones, con el ya famosa frase de“llueva o truene”.
El nuevo Secretario de Educación Federal considera que lo hecho “anteriormente” fue “claramente insuficiente”. ¿A qué se refiere, a la gestión de Emilio Chuayffet?También declara que los maestros son la “esencia, la columna vertebral y el orgullo del Estado mexicano…quiero ser un secretario muy cercano a ellos…. Me interesa mucho platicar con ellos y explicarles que la reforma no está hecha para castigarlos o sancionarlos…” Para escuchar al magisterio, son más de un millón de docentes, puede haber mecanismos más efectivos, como las encuestas, que una plática armada que no tendrá ninguna espontaneidad. Esto de escuchar al magisterio tiene varios filos y uno de ellos suena a campaña política.
Con este gobierno regresamos a la década de los sesentas en donde se decían mentiras disfrazadas que pretendían engañar a la opinión pública, (por cierto nunca han engañado a nadie) como eso de que se invertirán 50 mil millones para infraestructura educativa, diciendo que el origen de esos recursos no es deuda pública. El mecanismo es tan rebuscado que ni los expertos comprenden como lo que es endeudamiento, al mismo tiempo no lo es. Piensan que lo que practicanno es política, sea suficiente para torcer a la lógica más elemental.
¡Qué caro le ha costado a la educación la mal llamada reforma! que no es otra cosa que un conflicto entre el gobierno y el sindicato por el poder. El gobierno quiere recuperar un poder que cedió porintereses electoreros para que el sindicato se encargara del control de los maestros. Dadas las circunstancia, como el apoyo a partidos satélite y otras evidencias que no puede ocultar el gobierno, de la intención de permanecer en el poder más allá del 2018, no puede más que haber duda, en el sentido deque el control de los maestros sea para dirigirlos a la mejoría educativa y no para contar con otro elemento para continuar en el poder.
Luego de tres años, lo estrictamente educativo sigue siendo promesas y declaraciones. Se promete que habrá nuevos Planes y Programas de Estudio, aunque el mismo secretario duda que puedan terminarlos para el 2018.
La capacitación y la actualización son compromisos que hasta ahora brillan por su ausencia. ¿Cómo emprender una reforma sin antes haber elaborado los planes correspondientes, haber capacitado a todos los maestros y preparado aulas y escuelas? Estas evidencias no permiten brindar ni el beneficio de la duda a un gobierno que perdió la credibilidad de más del 80% de los ciudadanos. Pobre de México, tan lejos de la educación auténtica y tan cerca del engaño y las mentiras.