El próximo 24 de junio, como se dice popularmente, el mero día de San Juan, se cumplen 485 años de la fundación de la segunda ciudad en importancia en el estado de Querétaro. Me refiero a mi querido San Juan del Río. Ciudad con historia y con tradición, ciudad que es referente en la vida de Querétaro, ciudad con una gran vocación industrial y comercial, ciudad de que ha visto pasar la vida de muchos ciudadanos de bien, ciudad que es orgullo de la provincia mexicana.
Hablar de San Juan del Río en sus primeros 485 años de vida es hablar de toda una amalgama de tradiciones, de costumbres, de cultura y de muchísimos elementos que hacen de este lugar un espacio único en la república.
Según la tradición, el martes 24 de junio de 1531, a las 2 de la tarde, después de la celebración de la misa en honor de San Juan Bautista y previo “arreglo” con los nativos del lugar, los conquistadores españoles comandados por Nicolás de San Luis Montañez, fundan el pequeño poblado que decidieron llamar San Juan del Río, en honor de San Juan Bautista, cuyo nacimiento se celebra en ese día y con el adjetivo del río, por el caudaloso río que corría a las orillas del poblado. Un río que siempre fue caudaloso y lleno de vida hasta hace muy poco tiempo en el que el progreso lo ha
contaminado.
Aunque sigo insistiendo que habría que estudiar más sobre la fecha de la fundación de la ciudad, sobre todo por los elementos que se tienen en donde se hace referencia que se fundó el 24 de junio de 1526, es decir 5 años antes de lo que se ha considerado como la fecha histórica de la fundación. Los datos los encontramos con Don Agustín Ruiz Olloqui, un enamorado de San Juan del Río en el siglo XIX, y con un documento de un pleito de aguas de la época virreinal que menciona esos datos.
Sin embargo creo que la mayoría de la población nos quedamos con la fecha tradicional del año de 1531. Es decir nos estamos preparando ya en estas fechas para la celebración de los 500 años de vida de San Juan del Río.
Siendo la segunda ciudad en importancia en el estado de Querétaro, nos obliga a los sanjuanenses a estar orgullosos de nuestros orígenes, de nuestra herencia y de todo lo que poseemos como habitantes de esta noble tierra.
Los sanjuanenses nos sentimos orgullosos que el centro de la ciudad de San Juan del Río, es Patrimonio de la Humanidad; nos sentimos orgullosos de personales como Nicolás Gómez de Cervantes, de María Nestora Téllez Rendón, de Esperanza Cabrera, de Elisa Margarita Berruecos y Juvera, de Agustín Ruiz, de Wenceslao Sánchez de la Barquera, de Teófilo Gómez, de Guadalupe Guerrero, de Mariano Perrusquia, de Rafaela Díaz, de Esteban García Rebollo, de Luis Romero Soto, de Ernesto Perrusquia Layseca, de Salvador Septién Uribe, de Pablo Campos Ortiz, de Carlos, Pablo y Salvador Cabrera, de Rafael Ayala, de Restituto Rodríguez y de Santiago Nieto; todos ellos hijos predilectos de esta noble ciudad.
Pero también nos sentimos orgullosos de nuestros monumentos, de la Parroquia, del Puente de la Historia, del Beaterio, del Templo del Sacromonte, de la estación del ferrocarril, de las haciendas, del portal del diezmo y del portal de reyes, de la calle real, de todos estos lugares y de muchos otros ahora lo sanjuaneneses en sus 485 años nos sentimos privilegiados.
San Juan del Río, tiene todavía mucho que dar, tiene mucho futuro, con el trabajo de mujeres y hombres que con su esfuerzo hacen de esta tierra un lugar más próspero, un lugar más lleno de virtudes y un lugar digno de vivir. A pesar de los problemas, del crecimiento de la población o de situaciones que no dependen de los sanjuanenses, nuestra ciudad es una ciudad donde vale la pena vivir.
A 485 años de distancia de aquel día en que se dijo: “Pueblo de San Juan del Río, en nombre de Dios nuestro Señor del cielo y de la tierra, quedas fundado”, nuestra ciudad y nosotros sus habitantes nos sentimos orgullosos de nuestros orígenes y sobre todo de lo que significa ser parte de este lugar.
San Juan del Río, tierra de palomas, tierra de paz y de trabajo; felicidades por el aniversario de tu fundación; felicidades por ser parte de este gran Estado de Querétaro. Por siempre San Juan del Río.