Hace unos días sucedió una de las tragedias más dramáticas de las que se tenga memoria en la historia de San Juan del Río, con el crecimiento del río San Juan.
Me preguntaban cuándo había sido la última ocasión que había sucedido esto. Recordando lo que me comentaba mi papá, allá por los años cincuenta del siglo pasado, una terrible tromba se precipitó sobre la pequeña ciudad, causando una gran creciente e inundando gran parte de la zona poniente, que es la más cercana al río. En aquella ocasión, se dice que las aguas llegaron hasta la entrada del Monasterio del Beaterio, y todas las casas que se encontraban en el tramo de ese lugar a la Ex Hacienda de la Venta se vieron afectadas.
Derivado de este fenómeno natural, también se produjeron muertes en la zona de ‘la Cuesta’, por la corriente que bajaba y llegaba hasta la actual calle de Allende.
Esta inundación es la más grave que se recuerda. Sin embargo, en ocasiones las corrientes que bajan por la antigua Calle Real han propiciado diversas afectaciones. Esto, después de que la carpeta asfáltica ha rebasado el nivel de las banquetas y dado a que el agua siempre ha buscado su cauce. Considero que se tiene que mejorar estas bajadas naturales y, sobre todo, proteger a quienes viven a las orillas del río.
Derivado de las obras de mejoramiento que el Ayuntamiento realiza en calles del centro, se descubrieron unas acequias sobre la antigua calle de Don Eusebio, ahora Ignacio López Rayón, las cuales probablemente servían para el riego de los cultivos de los indígenas que vivían en esa zona y que eran vecinos de lo que ahora corresponde al centro y al barrio de San Isidro.
Al ser encontradas, surgen nuevamente las leyendas de túneles, situación poco probable por la conformación de la tierra en San Juan del Río, aunado a la documentación existente que nos habla de las acequias que atraviesan el centro. Este descubrimiento nos ayudará, sobre todo, a descubrir la forma de vida de los sanjuanenses durante la época virreinal y saber los mecanismos hidráulicos que se utilizaron en la ciudad durante mucho tiempo.