Las ciudades tienen anillos de desarrollo que se vuelven testimonio de estilos arquitectónicos, diseño urbano, estilo de vida y aspiraciones de la época en que fueron edificadas, como si de un tronco de árbol se tratara.
Querétaro no es la excepción y, entre muchos, el ejemplo más claro está en el Centro Histórico, partiendo de Jardín Zenea hacia Ezequiel Montes, donde los pavimentos pasan de cantera a concreto hidráulico y la tipología de vivienda cambia notablemente. Tal como Tecnológico divide otro anillo, en donde el pavimento se transforma en carpeta asfáltica y nuevamente los edificios presentan otra identidad.
Dichos anillos también son testigos de una división que siempre ha existido y que sería bueno atender: la división social. Sin intenciones discriminatorias, resulta evidente cómo, al recorrer una misma vialidad, cambian las edificaciones evidenciando el poder adquisitivo de sus habitantes, mostrando cierta discriminación urbana hacia quienes menos tienen, a través de edificios lujosos y centros comerciales junto a zonas populares, acentuando la desigualdad y desintegración social que resulta importante atender.
Por nombrar un ejemplo, sobre Corregidora Norte, pasando por Álamos, existe una prolífica zona comercial y viviendas residenciales, al cruzar Bernardo Quintana la realidad social y urbana es distinta.
Pregunto, amable lector ¿estaría dispuesto a vivir en un fraccionamiento donde conviviera con personas de diferentes alcances económicos? Esta discriminación urbana se ha vuelto parte de nuestra ciudad, es aceptada socialmente y debemos trabajar para disminuirla fomentando convivencia e impulsando el sentido de comunidad.
Hoy se construyen fraccionamientos cerrados que deshumanizan la ciudad, que nos aíslan y provocan segregación social. Querétaro tiene la oportunidad para plantear verdaderas cualidades urbanas, para crear el mejor entorno posible para quienes vivirán aquí después de nosotros. Empresas, gobierno y sociedad debemos trabajar para construir un Querétaro más equitativo e incluyente, un Querétaro para todos.