El Festival Internacional del Órgano Barroco llega a su vigésima quinta edición, consolidándose como el más importante que se dedica a este instrumento en México.
Es un referente por la excelencia de sus invitados en cada emisión –tanto nacionales como internacionales–, especialistas en la interpretación de un vasto repertorio. El interés que suscita dentro y fuera del país es extraordinario, prueba de ello es el público que año con año se da cita, así como los comentarios favorables de los organistas que han participado: Gustav Leonhardt, Piet Kee, Ton Koopman, Martin Gester y Martin Schmeding, entre otros.
El Festival tiene como sede el Centro del Órgano AMMAO-San Agustín en la Ciudad de México, el cual constituye un proyecto único en Latinoamérica. Alberga cinco órganos tubulares con diversas posibilidades fónicas y estéticas, que hacen posible la interpretación de los más amplios repertorios que van de la música gótica a la contemporánea, permitiendo la experimentación sonora en un espacio acústico privilegiado.
Este año, los conciertos se realizan –como es tradición– en órganos históricos de los siglos XVII, XVIII y XIX, y en órganos modernos, en los estados de Oaxaca, Puebla, Tlaxcala, Michoacán y en la Ciudad de México. A partir del próximo 29 de octubre se presentan Radoslaw y Renata Marcek, órgano y violonchelo (Polonia); Markus Kühnis (Suiza); Ministriles de Marsias, integrado por Pep Borrás y Fernando Sánchez, bajones renacentistas y fagotes barrocos, y Javier Artigas, órgano (España); Fabio Ciofini (Italia); Claudio Astronio (Italia); Pedro Alberto Sánchez (España); y los mexicanos, Gustavo Delgado; Ofelia G. Castellanos; Felipe Adrián Rojero; José Francisco Álvarez; Agustín Peñuela Cortés y Rodrigo Treviño, por mencionar algunos.
Durante este tiempo, el Festival ha impulsado de manera notable el interés por el órgano histórico mexicano y ha generado, a través de sus actividades, un permanente diálogo entre la tradición y la actualidad. Es destacable la gratuidad de todos los eventos.