“Carlitos, me gusta mucho leer sobre los asuntos que ocupan a las #MentesDigitales, sin embargo, más me gustaría leer sobre cómo han evolucionado las relaciones personales en nuestros días”. Sin más preámbulo, mi querido y respetado amigo Juan Germán me dejo este chip programado en mi procesador. Y verdaderamente no solamente considero que sea un tema al que debemos dedicar espacio, tiempo y mucha reflexión las Mentes Digitales y nuestros bien conocidos Milennials, sino que estoy cierto de que ya ha sido materia de estudio en varias escuelas de sociología y antropología.
Hoy día, si alguno amigo o familiar requiere contactarnos, para solicitar ayuda, para pedir un consejo o para invitarnos de fiesta, estamos a un “click”, y no solamente de hablar (¿Recuerdan aquella frase de:”Comunicando se entiende la gente”?) sino de transmitir todos los detalles de nuestro encuentro: Ubicación, fotos del lugar, antecedentes, invitados, contacto de invitados, ligas a un sitio dónde uno puede aportar ideas, etc. Hay muchos cliches en cuanto a si la tecnología “Une a los lejanos y separa a los cercanos”, y hasta frases ingeniosas surgen en las conocidas cantinas de nuestra ciudad: “Aquí no hay WiFi, aquí la gente platica con la gente”, y por lo mismo, yo soy un convencido de que la tecnología ha evolucionado para ayudarnos a mejorar la forma en que llevamos nuestras relaciones humanas, siempre y cuando sepamos utilizar la tecnología en el momento, lugar y la forma adecuada. Por lo mismo, en nuestro siguiente artículo de “Mentes Digitales”, voy a compartir con ustedes 3 pautas que permitan que la evolución de la tecnología, nos de las pautas para adaptar nuestras relaciones humanas a estas nuevas formas.
Por lo pronto, recuerden que un un mensaje personal, dirigido y bien escrito, sigue transmitiendo ideas y sentimientos a la persona que se lo enviemos, no seamos solo un hub retransmisor, filtremos y aportemos un valor nuestro a cada mensaje que creamos valga la pena que lea la persona a la que se lo enviamos.