Nos acercamos a la Cumbre sobre el Clima, en París, y México estará presente el 12 de diciembre. Según Fausto Quintana, experto de la UNAM, si no cumplimos la meta de reducción de 2o C en las próximas décadas, nos costará entre 5 y 20 por ciento del PIB al año. A Estados Unidos ya le ha costado 350 mil millones de dólares en la última década.
En México contamos con la Ley General de Cambio Climático, publicada en 2014, que asienta las reglas respecto a emisiones de gases efecto invernadero (GEI). KPMG, en su novena ‘Encuesta sobre reportes de responsabilidad corporativa’, evidencia que “a nivel global, falta información sobre CO2 en los reportes anuales financieros”, además de que estos son inconsistentes, lo que hace casi imposible que los grupos de interés comparen con facilidad y exactitud el desempeño de una compañía con otra. ¡Ahí tenemos un reto!
Aunque existen tipos de industrias más contaminantes, lo cierto es que todos debemos hacer algo. Según un estudio de la aseguradora AXA, alrededor de 55 por ciento de las pymes mexicanas son impactadas; 80 por ciento considera que pueden ser afectadas a largo plazo, 65 por ciento se preocupa por cómo impactará sus negocios, y solo 25 por ciento considera que podrían estar en condiciones de afrontar los impactos.
Si le sirve de consuelo, las pymes lo tienen fácil, porque toda inversión se traduce en ahorro.
Algunas medidas son:
1) Eliminar los puntos eléctricos innecesarios y ‘stand by’ en aparatos eléctricos.
2) Abrir techos y/o paredes o transparentarlos, o utilizar luminarias de bajo consumo.
3) Revisar que las instalaciones eléctrica, agua y gas estén en perfectas condiciones.
4) Motivar a los colaboradores a cuidar y buscar soluciones.
5) Optar por cero residuos, reusar, reducir y reciclar.
6) Asegurar sus activos fijos.
7) Preferir proveedores locales y solicitar auditorías de ecoeficiencia.
Si las pymes se ponen en acción, 99.8 por ciento de las empresas en México estarán preparadas para los efectos del cambio climático. Recuerdo el lema de Ballesteros “el mundo tiene solución desde lo pequeño de cada uno, no esperemos a que otros vengan a solucionarlo”.