Este 6 de mayo de 2018 se cumplen 500 años de la celebración de la primera misa en territorio nacional, esto en el marco de la llegada de los conquistadores españoles a lo que actualmente es el territorio del Estado de Quintana Roo.
El afamado historiador, el padre jesuita Mariano Cuevas en su gran obra “Historia de la iglesia en México”, comenta que el día 6 de mayo de 1518, “Jesucristo tomo posesión de su México” y que esta fecha debiera ser considerada como muy solemne en toda la iglesia mexicana. Se dice que el padre Juan Díaz Núñez, podría ser considerado el evangelizador más importante de los primeros años de la conquista, y fue él quien celebró la primera misa cuando llegaron los españoles a esta tierra.
A partir de ese fecha, la iglesia católica ha desarrollado una labor fundamental dentro de la historia de México, historia que ha sido manipulada por el poder del gobierno, por intereses particulares y políticos, pero no se puede entender la historia de nuestra patria sin la presencia de órdenes religiosas, la presencia de los franciscanos, de los dominicos, de los agustinos, de los jesuitas, de los mercedarios, quienes evangelizaron y fundaron conventos donde atendieron las necesidades de los pobladores de esta nación.
La figura de Vasco de Quiroga, de Fray Bartolomé de las Casas, de Fray Toribio de Benavente, de los primeros franciscanos que todos defendieron los derechos de los indígenas frente a los españoles, es esencial para México.
La fundación de la Real y Pontificia Universidad de México, autorizada por el rey y con la propuesta de Fray Juan de Zumárraga, primer arzobispo de México, hizo posible la implantación de la educación en nuestras tierras.
Personajes como Sor Juana Inés de la Cruz, Carlos de Sigüenza y Góngora, Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos y Pavón, que han dado gloria a México a nivel internacional, son parte de la iglesia católica y que han contribuido al desarrollo de nuestra patria. Sin ellos no se podría entender a México en el concierto de las naciones.
Escuelas, orfanatos, asilos, instituciones de cultura, de investigación, de asistencia, son parte de la herencia que los católicos hemos dado a nuestra nación. A veces solo se piensa en que la religión católica solo son rezos y cantos, situación que es completamente falsa, ya que los católicos hemos y seguimos siendo parte fundamental para el desarrollo de este país.
Si bien es cierto, como institución se han cometido errores, de los mismos se pide perdón y se busca seguir adelante. A 500 años de la primera misa en México damos gracias a los católicos por lo mucho que han dado a la Patria y a la sociedad mexicana.