Logo Al Dialogo
10 de abril 2020

Para todos es claro que el mundo será otro después del coronavirus; habrá una disrupción y reinvención total de las cadenas de suministro y logística

Abel Mejía

Al día de hoy, más de 176 países del mundo se encuentran afectados severamente por el Covid-19. Esta pandemia es claramente el riesgo más importante que ha enfrentado la humanidad desde la Segunda Guerra Mundial.  Es importante tratar de entender de donde vino (para buscar que algo así no vuelva a repetirse) y hacia dónde puede llevarnos (para tratar de mitigar sus aspectos más negativos).

Hay muchas causas de porque este evento ha llegado a los niveles extremos de disrupción humana y económica que existen hoy, pero una de las más importantes es una repetición de aquello que sucedió en la Segunda Guerra Mundial: una falta de confianza y esclerosis en la operación de las instituciones de cooperación internacional.

Aunque después de la Segunda Guerra Mundial se crearon instituciones internacionales fuertes, particularmente la ONU (que incluye a la OMS) y los acuerdos de Bretton Woods para temas de gobernanza política y económica, las mismas se fueron quedando inoperantes y cortas por diversas causas.

Primero la guerra fría –literalmente- las congeló y dejó polarizadas.  Segundo, las revoluciones ideológicas de Reagan (E.U.A.) y Thatcher (Reino Unido) llevó a una reducción drástica del tamaño y facultades de las instituciones gubernamentales nacionales e internacionales.  Tercero, la globalización de los años 80, 90 y 2000, conllevó a un crecimiento exponencial de los flujos de personas, bienes y servicios, sin que las instituciones internacionales que deberían encargarse de regular dichos flujos se robustecieran o modernizaran. Cuarto, como consecuencia de ciertos efectos negativos de la globalización (crecimiento en desigualdad social y derrama inequitativa de los beneficios económicos de la misma), múltiples países se volcaron a diversas formas de nacionalismo exacerbado con dirigentes que dieron la espalda al mundo y a la realidad (véase el nacimiento del fenómeno de “fake news” u “otros datos”).

Todo esto llevó a que históricamente el mundo se encontrara en 2020 muy mal preparado para atender riesgos sistémicos derivados de la globalización; fue aquí donde nos agarró el Coronavirus y por eso nos ha pegado con un mazo.

Ahora bien, ¿qué viene después? Para todos es claro que el mundo será otro después del Coronavirus.  He aquí tres efectos que me parecen evidentes.  Primero, habrá una disrupción y reinvención total de las cadenas de suministro y logística.  Las compañías buscarán relocalizar sus unidades de fabricación lo más cerca posible a los centros de consumo.  A su vez, se buscará minimizar el componente humano de dichas unidades de fabricación. Los países que basaban su atractivo económico en tener poblaciones jóvenes y con costo de mano de obra bajo, como parcialmente lo es México, se verán en serios aprietos, o se reinventan o mueren.  Dos, se acelerará la migración hacía un mundo automatizado y digitalizado donde el enfoque será en la robótica, la inteligencia artificial y la manufactura ágil basada en la impresión a 3D.  Los países con sistemas educativos deficientes y no enfocados en estos temas, como claramente lo es México, literal van a parir chayotes en el futuro mediato pues su población productiva no podrá incorporarse a dicho nuevo mundo.  Tres, en materia de estabilidad política, la devastación humana y económica causará que se pierda –aún más- la confianza en las instituciones democráticas.  Esto puede derivar en que dirigentes poco creyentes en tales sistemas aprovechen la oportunidad para asaltar a las instituciones y eliminar los contrapesos del poder.  Esto último es potencialmente la consecuencia más peligrosa del Coronavirus a nivel mundial, y en México para nada estamos curados del tema… Te invito a seguirme en Twitter @MrMejiaCosenza, abramos la conversación.

P´al Gordito… Aun en estas épocas, siempre hay espacio para dar rienda suelta al paladar… en este caso aplausos para el Fiume quien, con su servicio a domicilio en Querétaro, se lleva las palmas con su sopa de jitomate rostizado.

Logo Al Dialogo
CREAMOS Y DISTRIBUIMOS
CONTENIDO DE VALOR
DOMICILIO
Avenida Constituyentes 109, int.11, colonia Carretas.
C.P.76050. Santiago de Querétaro, Querétaro.
AD Comunicaciones S de RL de CV
REDES SOCIALES
Logo Al Dialogo
© 2024 AD Comunicaciones / Todos los derechos reservados