Para tener organización la aplicación informática que lanza el Ministerio de Sanidad tiene como principal objetivo que los ciudadanos puedan realizar una autoevaluación de síntomas
M.T.I.A. Seth Pérez Melesio
En busca de organización en España la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial que depende del Ministerio de Economía anunció a principios de este mes que van a geolocalizar a más de 40 millones de celulares a través de una aplicación de sanidad para «verificar que se encuentra en la comunidad autónoma en que declara estar». Francia lanzó modificaciones legales para tomar medidas similares y muchos otros países están siguiendo esta vía. ¿Será que una emergencia sanitaria podrá poner a los ciudadanos en vigilancia absoluta?
La aplicación informática que lanza el Ministerio de Sanidad tiene como principal objetivo que los ciudadanos puedan realizar una autoevaluación de síntomas similar a las acciones que se realizan en México en los teléfonos de emergencia, vía mensajes de texto y en aplicaciones similares. Este servicio no es diferente a otros que vemos en muchos países. Sin embargo, esta aplicación puede localizar exactamente dónde está cada teléfono que la tiene instalada. ¿Qué complicaciones existen?
Imaginemos que los ciudadanos aceptan tal medida, moverse de la residencia habitual y de las compras en lugares cercanos llevaría a multas y para ello se requiere aclarar algunas excepciones. Por ejemplo, las personas que sus padres están enfermos, sufren depresión y van a visitarlos. Los padres que conviven con sus hijos en residencias diferentes por acuerdo judicial, o por acuerdo voluntario. Las personas que deben desplazarse a sus negocios para mantener maquinaria, productos perecederos u otros que obliguen a revisión esporádica. Una regla que se visualiza sencilla puede llevar a muchas controversias.
La tecnología ofrece grandes posibilidades de organización, pero parece que estas no son fáciles de instrumentar porque nuestra forma habitual de comprar es difícil cambiarla a pesar de la emergencia. Imagine Usted que en lugar de grandes colas en supermercados podamos reservar y localizar la tienda o mercado más cercano a nuestro hogar y que tenga la menor lista de espera. Generamos menos riesgo y podemos rastrear a los que están al mismo momento para prevenir en caso de un brote de algún cliente. Pero ¿Quién hace la aplicación? ¿unos ganan y otros pierden? ¿Usted qué opina?