El tema de la información y los medios de comunicación tal y como los conocemos está cambiando en parte por las redes sociales
Carlos Olguín
Andrés Oppeheimer, escritor argentino, periodista activo, colaborador de varios programas tanto de radio como de T.V. y que incluso tiene un programa de televisión en nuestro país, escribió hace muy poco un libro llamado “Sálvese quien pueda”, precisamente en agosto de 2018, y he pensado traerlo a colación porque me parece que lo que ahí nos dice será un proceso que se verá acelerado por la pandemia, esto es: la era de la automatización.
Luego de pasar por un escenario ético sobre los efectos en el empleo que causa la automatización, como el hecho de que en los almacenes de Amazon ya no hay personas sino solo robots, capaces de trabajar 24 horas, 365 días a la semana, o que en Japón, por ejemplo, hay restaurantes y hoteles que son atendidos 99 por ciento por robots, Oppenheimer nos ofrece un vistazo al futuro cada vez más presente de las profesiones.
En el tema de la información y los medios de comunicación tal y como los conocemos está cambiando en parte por las redes sociales, pero también por los periódicos internacionales como The Washington Post, que cuentan con Heliograf, el sistema de inteligencia artificial que escribe artículos con la misma calidad que los periodistas del diario, esto es porque el medio fue comprado por Jeff Bezos, el fundador de Amazon, quien “modernizó” el reonocido periódico permitiéndole cubrir muchas más noticias con mucha menos gente y con sólo un programa de inteligencia artificial.
Otro ejemplo es Hamazuchi, una cadena de restaurantes en Japón atendidos enteramente por robots de moda, que pronto invadirán el resto del mundo, igual que la cadena de sushi Kura. En Estados Unidos, ya en una cadena de hamburguesas CaliBurger en california, estrenaron al robot Flippy, capaz de hacer 400 hamburguesas por hora, Zume Pizzas, también en california produce con robots sus productos, ni los meseros se salvan, pues las tablets los están reemplazando en cadenas como Applebee´s, Wendy´s, Chili´s, Olive Garden entre otras.
Los bancos son otro sector que tiende a automatizarse, de acuerdo con la consultora Accenture, en un estudio realizado en 2015, los clientes interactúan en promedio 17 veces al mes con sus bancos, y 15 de esas ocasiones es a través de medios digitales, prediciendo que incluso más de la mitad de las sucursales de los bancos desaparecerían. En Holanda, Dinamarca y Gran Bretaña, ha habido ya una disminución de sucursales de 56, 44 y 13 por ciento en una década, respectivamente.
Existen ya bancos virtuales que cobran mucho menos comisión que los bancos físicos por administrar el dinero de las personas Betterment.com, Nutmeg.com, Kensho, incluso sitios de préstamos a mucho menor interés como LendingClub.com, bitcoin, y muchas otras monedas digitales son la muestra del futuro de los bancos.
Los abogados y contadores tampoco nos salvamos, sitios como LegalZoom.com, RocketLawyer.com, Lawdepot, testamentos, acuerdos prenupciales, un contrato de sociedad, de arrendamiento, pueden ser producidas por automatización, donotpay.com, incluso ofrece servicios legales gratuitos en USA, Modria.com es ya un juez de disputas legales entre particulares virtual, inspirado y creado por el exdirector de disputas de Ebay y Paypal, con gran éxito.
En este punto, en México ya hay y varias plataformas que están por salir al mundo y hacer más fácil y accesible la justicia para todos y todas. Pronto daré la premisa aquí de una plataforma digital de justicia que además de profesional será muy barata, mucho más que cualquier abogado.
H&R Block, Turbotax, son inteligencia artificial que amenaza a los contadores, asesores de seguros no se quedan fuera lemonade.com, ya ofrece seguros hechos a la medida y con una comisión y precio mucho menor que los agentes de seguros.
En el área médica, la empresa Microrobot Medical, tiene a ViRob, un robot de un milímetro de diámetro y cuatro de largo cuya tarea es destapara arterias, con impresoras 3D que harán el medicamento en casa que requiramos para cada padecimiento, los implementos médicos, prótesis, hasta órganos especialmente diseñados para cada persona, es algo de lo que no tardamos en ver en nuestras vidas.
Este primer análisis por cuestión de espacio lo dejare hasta aquí y lo retomare la siguiente semana, con la educación, los trabajos de manufactura, la diversión y los llamados trabajos del futuro.