Ya suenan los tambores ‘avisando’ que Ramos se va y que quizá sea el profe Vucetich el que entre al relevo
El Gallo 12
Ayer, todavía no pasábamos el trago amargo de ver en la alineación a Dos Santos (9), Torres (16) y Montero (10), cuando ya teníamos en contra el primer gol. La verdad, seguimos sin entender al técnico Leo Ramos. ¿Cuáles son los ‘hilos invisibles’ que lo llevan a poner de titular a un jugador tan malo como el brasileño?
Torres (16), nuevamente de lateral, sigue sin funcionar. Los centrales Cervantes (25) y Perg (26) a poco o nada les supieron a los poblanos. Bueno, hasta Vera (17) falló. En descargo de Montero (10), debemos de reconocer que es el primer partido en que se le nota aire en los pulmones y que desbordó las veces que quiso por el callejón izquierdo del área. Nadie pudo evitar que enviara los centros que quiso; lamentablemente no había quien los rematara y esperemos que no sea ‘flor de un día’.
Sentimos que ayer el peor de todo el equipo fue Ramos. La alineación, muy mal trabajada y en el transcurso del segundo tiempo hizo cambios ‘sin ton ni son’. De repente envió gente al frente ‘a lo loco’, sin posiciones fijas y prácticamente nada se pudo hacer, para caer finalmente con el líder del futbol mexicano, el equipo de la franja. Quedando con un porcentaje de efectividad de un 16.67%… ‘pa´l perro’.
Ya suenan los tambores ‘avisando’ que Ramos se va y que quizá sea el profe Vucetich el que entre al relevo. Solo habría que puntualizar que Don Víctor Manuel es caro y no se arriesga fácilmente con planteles tan limitados, pero chamba es chamba. Por nuestro bien, si se va Leo, que el que venga se quite de favoritismos, deje de lado su relación con el representante y ponga en la cancha a quien juegue mejor y también que los acomode correctamente, porque hasta hoy solo hemos visto un remedo de equipo.
Afortunadamente para nuestra numerología, Necaxa y Mazatlán también perdieron. Pero San Luis ganó y ganó bien. Tijuana pasó sobre Pumas. Nos queda pendiente el resultado de Juárez. En varios lados ‘están creciendo los enanos’… menos aquí.