Mi respeto a todo aficionado que invierte en el deporte espectáculo sin tener certeza de que verá algo bueno.
Enrique Álvarez
El deporte profesional se mueve con fe e Incertidumbre:
FE
El primer aspecto que opera en la mente de un aficionado deportivo es la fe.
Fe para comprar su bono de toda la temporada sin saber si sus directivos harán buenas contrataciones. Fe cuando compras tu jersey sin saber que puedes estar comprando el jersey de una pésima o de una gran temporada. Fe cuando destinas un presupuesto para boletos, cerveza, comida, esperando un buen espectáculo, sabiendo que ese gasto podría representar una prenda de ropa para ti o tus hijos.
Mi respeto a todo aficionado que invierte en el deporte espectáculo sin tener certeza de que verá algo bueno.
INCERTIDUMBRE
Los directivos que trabajan en el deporte y los patrocinadores que invierten en él, siempre trabajan con incertidumbre:
Incertidumbre de los directivos de saber si su contratación estrella sufrirá lesiones o tendrá algún distractor que no le permita rendir.
Incertidumbre del patrocinador al no saber el resultado deportivo que pudiera dañar la marca patrocinadora.
Incertidumbre al firmar con contrato como el de Adidas con la selección, esperando vender millones de jerseys, y que la selección pueda quedarse sin mundial.
Esa es la magia del deporte profesional. Por ello es que existe la especialidad del marketing deportivo. Fuera del ámbito político, donde se manejan algunos factores diferentes, no hay una industria que implique que cada actor (aficionado, empresario o patrocinador) tome decisiones basados en Fe e Incertidumbre.