El día de ayer la iglesia católica en México, celebró la memoria del Beato Fray Sebastián de Aparicio, un religioso franciscano, cuyo cuerpo se encuentra incorrupto en el templo de San Francisco en la ciudad de Puebla de los Ángeles y que recientemente la Conferencia del Episcopado Mexicano ha pedido al Papa Francisco que se canonice “por vía de culto”, es decir, dispensando el milagro y en atención al constante culto que se le tributa al ahora beato. Para el estado de Querétaro y en especial para las ciudades de San Juan del Río y Santiago de Querétaro, la figura de Sebastián de Aparicio es de gran importancia ya que gracias a él se creó el Camino Real de Tierra Adentro o también llamado “Camino de la Plata”.
La vida de Sebastián de Aparicio gira en España y en la Nueva España en donde se traslada en el año de 1533 en donde llega a Veracruz y de donde se traslada a Puebla, en ese viaje surge la idea en él de hacer un camino que vaya del puerto donde había llegado y que era por donde llegaban los europeos hasta la Ciudad de México, para que por el pasarán las carretas que muy pronto construyó con un amigo suyo español. Esas carretas eran tiradas por toros o novillos que eran amansados por el mismo Sebastián en tierra mexicana.
Pasados los años, Sebastián de Aparicio se dirigió a la Real Audiencia para solicitar un permiso a fin de abrir un nuevo camino que traería prosperidad y progreso para todos ya que iniciaría en la Ciudad de México y terminaría en la Ciudad de Zacatecas, que empezaba a manar plata de sus entrañas. Para esto Sebastián tuvo que allanar hondonadas, rodear montes, construir puentes de madera, llevar provisiones para sus trabajadores y sobre todo hacer amistad con las tribus chichimecas. Esa gran obra que crea Sebastián de Aparicio es el actual Camino Real que desde el año 2010 es Patrimonio de la Humanidad y que pasa por nuestra querida ciudad de San Juan del Río, dándole el titulo comentado de igual forma a gran parte del Centro Histórico.
Durante dieciocho años, Sebastián de Aparicio se dedicó a abrir caminos y a fomentar el comercio en la Nueva España, pero en 1552 decidió dejar todo y dedicarse a la estar en una propiedad que había comprado en la Ciudad de México, tomando gran interés por las cuestiones religiosas. Con el tiempo contrae matrimonio mismo que no produjo hijos por una promesa de castidad que había realizado y por el lamentable fallecimiento de su esposa. En ese momento decide vender todo lo que poseía y dedicarse a la vida religiosa y así el día 13 de junio de 1575 profesa como religioso en el Convento de San Francisco de México.
Posteriormente se traslada a la ciudad de Puebla de los Ángeles en donde llega al convento de los franciscanos para tener una vida completamente de pobreza y entregado a la oración. Fallece a las ocho de la noche del día 25 de febrero de 1600. Su fama de santidad de extendió y los milagros por su intercesión se multiplicaron, lo que permitió que el Papa Pío VI lo declarara Beato el día 17 de mayo de 1789. Una buena propuesta sería que en nuestro estado de Querétaro cada 25 de febrero se con memorara el día del Camino Real, ya que gracias a este camino Santiago de Querétaro y San Juan del Río, crecieron como ciudades y son lo hoy en día nos llena de orgullo como Patrimonio de la Humanidad.