De acuerdo al IMCO, los estados que cuentan con las mejores condiciones para el desarrollo de las mujeres son: Ciudad de México, Baja California, Colima y Nuevo León
Sergio Arellano
¿Sabían que México es de los países con menor porcentaje de mujeres activas en el ámbito laboral? Nos posicionamos por debajo de Chile, Perú, Colombia, Brasil, Nicaragua, Venezuela, entre otros. El Instituto Mexicano de la Competitividad estimó que si empleamos a 8.2 millones de mujeres, el PIB ascendería en un 15%. Como verá, estimada o estimado lector, el combatir las desigualdades y generar mayores oportunidades, provoca un avance en materia de derechos humanos y por supuesto, como medida económica.
De acuerdo al IMCO, los estados que cuentan con las mejores condiciones para el desarrollo de las mujeres son: Ciudad de México, Baja California, Colima y Nuevo León. Las medidas que tomaron dichas entidades, se basan en tener una menor desigualdad dentro del hogar, preparar al talento femenino y desvincularlas de la informalidad.
Si volteamos la moneda, los estados que resultaron peor evaluados son: Hidalgo, Guanajuato, Veracruz, Tlaxcala y Chiapas; esto se debe principalmente a que las mujeres, se enfrentan a trabajos no remunerados, carecen de educación media superior y viven en la informalidad. Además, un tema muy interesante, se asocia con su índice de participación en las decisiones del sector público, veamos el caso de Querétaro: 1) 25% de legisladoras presiden una comisión de relevancia en el Congreso local, 2) 27.8% son presidentas municipales, 3) 31.7 % son mujeres titulares de una institución estatal, 4) 32.6% son emprendedoras formales y, 5) 24.5% tienen estudios de educación superior. Al ver estas cifras, estoy convencido de que la agenda gubernamental tiene que fortalecer sus esfuerzos; colaborando de manera íntima con la sociedad civil. Sucede que no pasamos del discurso a la acción y eso entorpece el engrane del cambio. Aprovechando que se aproxima la conmemoración del día 8 de marzo, seamos un poco más conscientes de las causas y las consecuencias. Sin olvidar que, lo más valioso, son las pequeñas diferencias en un sentido positivo, las que modificarán el rumbo.