En días pasados falleció en San Juan del Río, Don Joaquín Valenzuela Gómez, un gran personaje sanjuanense por su trabajo, por sus obras y por su familia que es de las más estimadas en nuestra ciudad y nuestro municipio. Podríamos decir que don Joaquín fue de las personas que tenían “el don de gente”.
Comencé a tratar a don Joaquín en el año de 1998 cuando comenzábamos los trabajos de restauración de lo que actualmente es el Santuario Diocesano de Nuestra Señora de Guadalupe y que era la Parroquia de San Juan Bautista, ambos pertenecimos al Patronato que se formó para tal objetivo y recuerdo como con su entusiasmo logramos la restauración del templo más querido por los sanjuanenses. Para tal obra tocamos puertas, buscamos apoyos de diversos sectores, acudimos a realizar varias acciones y don Joaquín siempre estuvo presente, incluso uno de los apoyos que nos brindó fue la celebración de una charreada en el Lienzo Charro de nuestra ciudad para que lo que se obtuvo de ganancia se entregará a la restauración comentada.
Don Joaquín se dedicó también al comercio en nuestra ciudad y a otras actividades que a la vez propiciaron el desarrollo de San Juan del Río en los años sesenta del siglo pasado. Como padre de familia, se preocupada por la educación de sus hijos y lógicamente por la educación de los chicos que eran hijos de las familias sanjuanenses. Gracias a su trabajo se crearon los colegios Corregidora y La Salle y más recientemente el Instituto Santiago.
La faceta más conocida de don Joaquín es sin duda su pertenencia a la charrería, el deporte nacional por excelencia. Fue socio fundador de la Asociación de Charros “Regionales de San Juan” y miembro de la Unión de Asociaciones de Charros del Estado de Querétaro. No se puede entender el desarrollo de este deporte sin la persona de don Joaquín. Como reconocimiento a su labor desarrollada en la charrería el Ayuntamiento de San Juan del Río, en Sesión Solemne de Cabildo, le entregó un reconocimiento como sanjuanense distinguido el día 24 de junio de 2019.
Personas como don Joaquín son las que les dan vida a las ciudades, a los pueblos; su legado permanecerá por años y no se olvidará ese “don de gente” que tenía y que demostró a todas las personas que se acercaban a él y que ha transmitido a su familia. La historia de San Juan del Río, de sus instituciones, del deporte y de la sociedad sanjuanense ha quedado engrandecida con la vida de don Joaquín Valenzuela Gómez, un ilustre sanjuanense. Mis condolencias a su familia, a su esposa Mercedes Quiroz, a sus hijos: Carmelita, Rafael, Tere, Quiqui y Lupis, a sus nietos y bisnietos. Descanse en paz.