El futbol inglés ya pasó por estos hechos, incluso mucho más graves
Enrique Álvarez
Aún no digiero el trago amargo de lo sucedido en el Estadio Corregidora el pasado sábado. No tengo información suficiente para señalar cómo sucedieron todos los hechos.
Por ello, como se hace en ‘management’, mi propuesta en esta columna es de mejores prácticas. ¿Cómo se evita que estos hechos se repitan?
El futbol inglés ya pasó por estos hechos, incluso mucho más graves, y logró darle la vuelta a la situación; hoy día es la liga mejor organizada y con mayores ganancias del mundo. Lo logró aplicando tres principios:
Penalización
Impulsaron leyes para que el Gobierno penalizara de manera severa cualquier acto de violencia al interior o alrededor del estadio. De la mano de esta medida se crearon brigadas de policías especializadas. En Inglaterra hay 39 cadenas perpetuas dictadas a ‘hooligans’ y miles de penas menores.
Todos sentados
En la Liga Premier no hay espacios para un grupo de animación donde estén parados y bailando. Por reglamento, todo espectador debe de estar sentado. Esto permite que el circuito cerrado de seguridad capte cualquier problema y asegura la comodidad y seguridad de todo asistente, poniendo especial énfasis en la niñez.
Boletos más caros
Subir el precio de los boletos parecería una medida burguesa de segregación, pero la decisión apunta a otro tema: Un precio alto permite a los equipos captar un ingreso que permitirá mejorar la seguridad, adecuar las instalaciones y ofrecer una mejor experiencia al aficionado.
Explicado de manera breve, estos son los tres vértices de la estrategia de la Premier League. Es un caso de éxito. Vale la pena seguirlo.