Logo Al Dialogo
9 de marzo 2022

Solo invitaría a quienes tienen en sus manos solucionar esto, a que personas como Cuauhtémoc, trabajadoras y responsables, no paguen por una exigencia de justicia

Fernando Islas

 

Lo sucedido el sábado pasado es un evento que nos marcó y por el que no será fácil recuperarnos como sociedad; nunca se vivirá igual el acudir al Estadio Corregidora como en algún momento lo hicimos muchas y muchos de nosotros, conscientes de que los ánimos están a flor de piel, pero nunca con el miedo de vivir actos de violencia con tintes y dimensiones que solamente hemos visto protagonizadas por el crimen organizado. A los minutos de lo suscitado, la exigencia de justicia por parte de las queretanas y los queretanos se hizo pública y la presión sobre las autoridades no tuvo tregua, al mismo tiempo que a través de redes sociales se filtraba de manera masiva videos que a más de uno nos hizo enmudecer ante la barbarie y odio que reflejaban.

Tuvieron que pasar aproximadamente 48 horas para que las autoridades locales dieran los primeros resultados. Consecuencia de ello, la detención de 10 personas por presuntamente haber participado en los actos del 5 marzo pasado. Hago una pausa aquí y les comparto que dentro de los detenidos se encuentra Cuauhtémoc Galindo, mesero de eventos sociales, esposo y padre de una hija de 4 años. “Cuau”, como le dice su familia, es una persona responsable, trabajadora, educada y honesta; cada uno de estos adjetivos puedo sostenerlo por la experiencia que en lo personal he tenido con él, en diferentes momentos en los que hemos coincidido.

Después de platicar por vía telefónica con su madre Norma e imaginarme, desde su relato, la fuerza desmedida con la que, me comparte, irrumpieron en su casa el lunes por la noche, me preocupa que Cuauhtémoc sea una historia más de injusticia, no solo porque mientras el enfrentamiento se vivía en el estadio, él estaba trabajando de mesero en una boda, inclusive su madre comparte que las personas que contrataron a su hijo estarían dispuestas a testificar que efectivamente el hoy señalado se encontraba laborando y no en las gradas. Por obvias razones, Cuauhtémoc no pudo ser parte de tan vergonzoso e indignante suceso, sino porque para nadie es ajena la gran cantidad de casos donde gente inocente está tras las rejas, pagando por un delito que simple y sencillamente no cometió.

Avanzada la plática con Norma, me compartió que el delito que le imputan a su hijo es apología de la violencia, acto que presuntamente habría realizado desde sus redes sociales personales, acto para nada honroso y que con seguridad debe tener una consecuencia. Sin embargo, mi pregunta para las autoridades sería ¿a quién están buscando? ¿A los autores de uno de los momentos más violentos en la historia del futbol mexicano o a usuarios de redes sociales que, en un fanatismo malentendido, se expresaron de manera errónea y vergonzosa?

Lo sucedido en el Estadio Corregidora va más allá de una rivalidad futbolística; sería irresponsable reducirlo a eso. Hay un grave conflicto de desigualdad social que es el verdadero origen de la rabia que muchas veces observamos en las gradas. La violencia normalizada, convertida en un producto de consumo, es tan solo la punta del ‘iceberg’ de esta problemática. Con firmeza, al igual que la mayoría de queretanos y queretanas, no quito el dedo del renglón sobre el castigo que debe haber para todos los culpables, desde los responsables de pantalón largo del sector público y privado hasta aquellos que ‘mancharon la pelota’ con actos que duelen en todos los sentidos.

Para concluir, solo invitaría a quienes tienen en sus manos solucionar esto, a que personas como Cuauhtémoc, trabajadoras y responsables, no paguen por una exigencia de justicia que solo será saciada cuando los personajes que vimos en los videos los veamos tras las rejas y los responsables de nuestra seguridad rindan cuentas de la estrategia fallida de la que fuimos testigos el fin de semana pasado.

Logo Al Dialogo
CREAMOS Y DISTRIBUIMOS
CONTENIDO DE VALOR
DOMICILIO
Avenida Constituyentes 109, int.11, colonia Carretas.
C.P.76050. Santiago de Querétaro, Querétaro.
AD Comunicaciones S de RL de CV
REDES SOCIALES
Logo Al Dialogo
© 2024 AD Comunicaciones / Todos los derechos reservados