Época de traiciones…y de ostentarse como traicionado, en la que no se puede evitar recordar las imágenes de los grandes traidores de la historia, en la búsqueda de contexto y referencia para dimensionar nuestra realidad -o fantasía- “traicioneril”, si se me permite el término, sacado de la manga.
Por su definición, la palabra traición significa: Falta que comete una persona que no cumple su palabra o que no guarda la fidelidad debida. Y en un contexto circunscrito al derecho significa: Delito cometido contra un deber público, como la patria para los ciudadanos o la disciplina para los militares.
Volviendo al tema histórico, los traidores abundan en ella. El más traído y llevado: Judas Iscariote quien, se dice en los Evangelios oficiales, traicionó y entregó a Jesús a sus enemigos a cambio de treinta monedas. Aunque en el llamado ‘Evangelio de Judas’, a éste se le pinta como un tipo buena onda que incluso era el favorito del Nazareno, y que si lo entregó a sus ejecutores, fue porque eso era parte del plan acordado por ellos mismos. Bueno.
Inolvidable fue la traición de Marco Junio Brutus contra el mismísimo Julio César, -de quien se rumoraba que era su padre-, conspirando con los senadores para darle muerte y participando en su ejecución.
Benedict Arnold fue un traidor al movimiento independentista norteamericano, que se puso a disposición de los británicos con todo y su destacamento de West Point al llegarle aquellos al precio (unos cuantos miles de libras), en lo que pareciera una historia actual de la Cámara de Diputados. Tras la traición, Ben se exilió en Inglaterra y con el tiempo fue repudiado tanto por los americanos como por los mismos británicos. Los traidores apestan en cualquier lugar.
Y qué decir de la Malinche sirviendo al inescrupuloso Hernán Cortés como aliada y traductora, giro histórico determinante en la caída del Imperio Azteca.
Regresando a la actualidad, en tiempos trascendentales para el país en los que se ha desechado en la Cámara de Diputados, y por primera vez en la historia de México, una iniciativa presidencial de contrarreforma eléctrica, el tema es revivido con gran enjundia por el Jefe del Ejecutivo y sus partidarios. Es decir, la oposición es acusada de traición a la Patria por actuar como tal, acusación aderezada con amenazas de lapidación mediática para todos sus integrantes por parte de la dirigencia de Morena.
Es aquí donde creemos necesario hacer estas preguntas: ¿en qué momento la oposición se comprometió a votar a favor de la iniciativa y en el último minuto reculó? Eso sí sería una traición. O, ¿quién será ese paladín, acucioso intérprete de lo que es bueno y malo para la Patria y cuyos dictámenes sean incontrovertibles, de modo que quien se atreva a contradecirlo será considerado un traidor? Porque si todos los legisladores que no secundan las propuestas del Ejecutivo lo fueran por esa simple razón, el mundo democrático sería una gran romería de traicioneros inmundos, indignos del favor y la simpatía del gran líder y de sus representados: el pueblo. De ese nivel el discurso oficial.
Por cierto, es de destacar la cohesión y efectividad de la representación queretana en el Congreso en el operativo logístico para la sesión parlamentaria del día siguiente. Paulina Aguado, Felifer Macías, José Luis Báez, Ignacio Loyola, al igual que muchos otros diputados opositores, se dispusieron a pernoctar en sus oficinas del Congreso para evitar posibles bloqueos el domingo, día de la votación. Cerrar filas siempre fue uno de los atributos distintivos de los priístas en sus tiempos de predominancia, aún cuando las decisiones de su dirigencia no favorecieran a todos sus integrantes con candidaturas o cargos jugosos. El domingo la oposición, salvo algún personaje descarriado por ahí (el tal Carlos Aysa), cerró filas para dar la batalla en torno a una visión parlamentaria en la que coincidieron y en la que tuvieron éxito, lo que les da renovado optimismo. Habrá batalla en el 2024.
Sin mordazas
Muy diferente fue el curso de una iniciativa polémica generada en la Cámara de Diputados de Querétaro, que fue percibida como ofensiva y contraria a la libertad de expresión por el gremio periodístico y que pretendía castigar penalmente al que “sin consentimiento de quien tenga derecho a otorgarlo, utilice, revele, entregue o facilite el acceso a información, documentos o cualquier objeto que se le hubiese confiado sea público o privado”. El gobernador Mauricio Kuri, escuchando el sentir del gremio, hizo observaciones que dieron marcha atrás a esa reforma al Código Penal.
Y es que existe una delgada línea entre la libertad de prensa y el derecho a la privacidad de los particulares, por lo que habrá que trabajar más finamente para garantizar ambas.
Se pasan
Ya para relajar la raja esta semana, después de estas tormentas legislativas, las redes se volcaron al humor derivado de lo que se ha dado en llamar la “re-nacionalización” del litio o “Reforma Minera”, manotazo gubernamental en respuesta al fracaso de la contrarreforma eléctrica. Algunos bromearon en el sentido de que los pacientes con enfermedad bipolar, o trastorno maníaco depresivo, ya podrán sentirse tranquilos por el abasto garantizado del precioso metal, componente principal de su tratamiento farmacológico. Los conocedores del tema dijeron: muy bien por la re-nacionalización pero, ¿quién va realizar la exploración y explotación, procedimientos costosos y altamente especializados?
Pero no importa, con esta re-reforma, el litio pasa a ser requete nuestro, reza uno de tantos memes en circulación.
Le esperamos el sábado a las 9:00 de la noche en la KJeta por el Canal 10 de RTQ en señal abierta y de cable, y por streaming en rtq.mx. También le recordamos que tenemos una cita aquí el próximo jueves…para echarnos otro caldito.