Hace unos días platicaba con el maestro Jesús Mendoza Muñoz quien es un eminente investigador en cuestiones históricas en el Estado de Querétaro y cuyos libros son actualmente necesarios consultar para conocer de dónde venimos y precisamente platicábamos sobre cómo fue creciendo San Juan del Río a lo largo de los años, pero como fue colocándose como un lugar estratégico para el actual desarrollo del Estado.
Y recordamos conjuntamente que hace años cuando Jesús Mendoza hacia la clasificación del archivo parroquial de San Juan del Río, encontramos un documento que tiene el titulo de “Directorio de San Juan del Río, conforme a las escrituras, directorio antiguo y costumbres actuales.”, que no es otra cosa que un documento en donde se señalan algunos datos sobre la actual ciudad en el año de 1784.
En ese documento se mencionan entre otros datos, las haciendas que en ese momento existían y que eran las siguientes:
Por el norte:
Hacienda de La Guitarrilla
Hacienda de Santa Rosa
Hacienda de La Llave
Hacienda de Chintepec
Hacienda de El Ahorcado
Por el poniente
Hacienda de El Muerto
Hacienda de El Sauz
Hacienda de Lira
Hacienda de la Estancia Grande
Hacienda de la H y Xingó
Hacienda de Juchitlácito
Por el Sur
Hacienda de La Escolástica y San Antonio
Hacienda de la D y La Zapatilla
Hacienda de Santa Rita y San Jacinto
Hacienda de Nuestra Señora de Guadalupe
Hacienda de La Soledad
Hacienda de La Cueva y Santiago
Por el Oriente
Hacienda de Palmillas y Paso de Mata
Hacienda de Cerro Gordo y Santa Cruz
Todas estas haciendas hablan del gran esplendor que en la región se tenía por el desarrollo de cada una de las haciendas, la riqueza y la producción de algunos bienes. De ahí que San Juan del Río, tuviera un papel preponderante en la posterior creación del Estado de Querétaro. Hoy en día solo los recuerdos quedan del esplendor de las haciendas virreinales sanjuanenses.